miércoles, 30 de enero de 2019

¿Es socialista el Partido Socialista?



“Damas y caballeros: estos son mis principios. Si no les gustan tengo otros”.
GROUCHO MARX

Concluyó el XXXI congreso ideológico del Partido Socialista. Tuvo poco de ideológico y mucho de tanteo de fuerzas para la próxima elección de directiva, el 26 de mayo. El PS ha dilapidado -en aras del neoliberalismo- el caudal ideológico, político y social que había acumulado en el siglo pasado. Nadie se explica por qué continúa utilizando el apellido Socialista cuando desde 1990 su tarea como instrumento político ha consistido en remozar y maquillar el capitalismo, compartiendo esa labor -cubierta de elogios por la gran burguesía- con otros sectores social demócratas y demócrata cristianos.

El PS carga con varios bacalaos políticos -entre ellos algunos socios del neoliberalismo, los rescatistas de Pinochet preso en Londres, los beneficiarios de platas negras de SQM, etc.-

La influencia de esos condotieros de la política y las finanzas ha desestibado la carga ideológica del PS introduciendo en su práctica el doble estándar que le lleva a proclamar principios que en la práctica no acata. Lo que hoy sucede en el PS -el partido del Presidente Allende- es una desgracia para el pueblo trabajador que necesita de una Izquierda anticapitalista a la cabeza de sus luchas. La Izquierda casi ha desaparecido en Chile, entre otras razones por la actividad destructiva de la ideología que ha cumplido la oligarquía política en el PS y otros partidos.

Como suele ocurrir en sus periodos de abstinencia burocrática, el PS se inclina una vez más a la izquierda. Plantea una nueva Constitución vía Asamblea Constituyente y se propone “derrotar la desigualdad, profundizar la democracia e impulsar un nuevo modelo de desarrollo inclusivo”, según su presidente Alvaro Elizalde. Todo esto con el propósito de reagrupar a la ex Nueva Mayoría y sumar al Frente Amplio. ¡Cómo quisiéramos creer que el PS retorna a los principios de una política de izquierda! Sin embargo, es imposible. El PS ha co-gobernado el país más de un cuarto de siglo y no ha movido un dedo para avanzar hacia los objetivos que vuelve a rescata de su almacén programático.

El PS del siglo XXI no es ni la sombra del partido de ideólogos y políticos de la talla de Eugenio González, Julio César Jobet, Belarmino Elgueta, Alejandro Chelén Rojas, Salomón Corbalán, Clodomiro Almeyda, Raúl Ampuero, Carlos Altamirano, Pedro Vuskovic y Salvador Allende, el principal entre sus pares.

A punto de cumplir 86 años el PS carece de la honorabilidad política basada en lealtad a los principios para honrar su pacto original con los trabajadores. Desde luego el PS ha dejado de ser marxista. Abandonó su defensa ardiente de los principio de no intervención y de autodeterminación de los pueblos para contener los desmanes del imperialismo en América Latina y el Caribe. Junto con el PPD y el PR apoya la extorsión imperialista a la soberanía de Venezuela de la Internacional Socialdemócrata.

Desde luego, recuperar a los sectores sociales y políticos cuyo rol histórico está en una Izquierda leal al pueblo y armada con una alternativa de poder que convoque a la mayoría, incluyendo a las FF.AA., es el camino que conduce al futuro.
PF Blog

sábado, 9 de septiembre de 2017

¿Qué es la masonería?



La francmasonería es una institución universal, iniciática, esencialmente filosófica y ética, filantrópica, progresiva, y progresista, integrada por personas de espíritu libre, unidos entre sí por el vínculo de la fraternidad, que se dedican a labrar su perfeccionamiento individual mediante el estudio y desarrollo de la ciencia y la cultura, la búsqueda de la verdad, la práctica de la virtud y el ejercicio de la solidaridad, con el objeto de lograr el progreso moral, intelectual, social y material de la humanidad. 

Tiene por principios y exige de sus adeptos la tolerancia mutua, el respeto irrestricto de los Derechos Humanos y la libertad absoluta de conciencia. Invita a abordar por sí mismo las interrogantes fundamentales de la existencia, en armonía con la naturaleza y la sociedad de la cual cada masón es parte. 

Desarrolla un método iniciático tradicional fundado en un rito, basado en las enseñanzas de la Sabiduría Antigua, para revelar los misterios de la conciencia humana, en un proceso de búsqueda personal, exaltando la virtud y dignidad del ser humano, promoviendo la solidaridad y la justicia social, y se establecen puentes para enlazar el pensar, el decir, el sentir y el actuar. 

No prohíbe ni impone a sus miembros ninguna convicción religiosa y rechaza toda afirmación dogmática y todo fanatismo. Ella hace suya la divisa de LibertadIgualdad y Fraternidad, y en consecuencia, combate la explotación del hombre por el hombre, los privilegios y la intolerancia.

La mayoría de los tratadistas vinculan el nacimiento de la masonería a las corporaciones medievales de albañiles, las primeras de las cuales se organizaron en Lombardía hacia el siglo X, y llegaron a tener gran auge en el siglo XIII. Por otra parte, los mismos autores de estas hipótesis reconocen que no han podido penetrar en el secreto de la masonería por falta de documentos en los archivos.

Es frecuente que se conciba la masonería como una organización única a nivel mundial, con una única estructura y orden para todos los francmasones del mundo. 

Nada más lejos de la realidad. La masonería es una institución profundamente diversa, con distintas tradiciones históricas, sociales, culturales, así como geográficas, etc.

Las dos tradiciones fundamentales de la masonería son la Liberal (también conocida como adogmática, de origen francés, continental o laica) y la Regular (anglosajona, tradicional, conservadora o teísta).

Expresamos a continuación las diferencias claves entre ambas tradiciones:

La Masonería "Liberal"
o Adogmática

La corriente que se denomina Liberal o Adogmática tiene su principal exponente mundial en el Gran Oriente de Francia. Es la corriente de mayor tradición en la Europa continental y a ella se adscriben muchas obediencias en todo el mundo, en especial en Iberoamérica, incluyendo en particular a las Grandes Logias femeninas y mixtas. No se basa en un estándar de regularidad establecido, sino que mantiene como referente el reconocimiento compartido de unos valores, modelos rituales y organizativos que por tradición se consideran esencialmente masónicos. Las organizaciones masónicas son soberanas para suscribir Tratados de Amistad y Mutuo Reconocimiento con otras organizaciones que comparten sus mismos valores y costumbres. Sus principales características son:

  • El principio de libertad absoluta de conciencia. Admite entre sus miembros tanto a creyentes, ateos, agnósticos, etc. y el juramento o promesa puede realizarse, según las logias, sobre el libro de la ley (las constituciones de la orden) o sobre un Volumen de la Ley Sagrada, en ambos casos junto a la escuadra y el compás.
  • El reconocimiento del carácter regular de la iniciación femenina, las obediencias pueden ser masculinas, mixtas o femeninas.
  • El debate de las ideas y la participación social. Las logias debaten libremente incluso sobre cuestiones relacionadas con la religión o la política, siempre de manera no partidista o confesional, y frecuentemente se posicionan institucionalmente sobre cuestiones relacionadas con aspectos sociales relevantes, fundamentalmente en relación a la defensa de los Derechos Humanos y los valores de Libertad, Igualdad, Fraternidad y Laicidad.

La Masoneria Liberal o Adogmática, tiene como principio la tolerancia mutua, el respecto a los demás y de uno mismo, y la absoluta libertad de conciencia. Considerando que las condiciones metafísicas y religiosas son del dominio exclusivo de la apreciación de cada individuo rechaza cualquier afirmación dogmática. Cada francmasón interpretará la invocación al Gran Arquitecto del Universo según le dicte su conciencia con el mayor respeto hacia las diferentes interpretaciones y hacia los Hermanos que las sustentan.

El Gran Oriente de Francia es el mayor exponente de la tradición liberal en el mundo, y tiene logias fuera de las fronteras francesas, sobretodo en Europa. Uno de sus valores fundacionales es la Laicidad.

Las organizaciones masónicas liberales están abiertas a relacionarse con todas las Obediencias del mundo y a colaborar con todas ellas, respetando las tradiciones respectivas. Pese a que no existan relaciones diplomáticas formales entre las obediencias regulares y las liberales, por expreso deseo de las primeras, los masones a nivel particular mantienen relaciones de fraternidad y mutuo reconocimiento con todos aquellos masones que hayan sido debidamente iniciados y otorgados sus grados, con independencia de la tradición masónica a la que se adscriban o la Obediencia bajo la que trabajen. 

La Fraternidad masónica siempre está por encima de cualquier diferencia, ya que así la masonería puede continuar siendo el centro de unión y medio para establecer amistad entre personas que, de otro modo, habrían permanecido distanciadas entre sí para siempre. (Constituciones de Anderson, 1723).

La Masonería "Regular"
o Anglosajona

La corriente que se denomina Regular o Anglosajona está encabezada por la Gran Logia Unida de Inglaterra y a ella se adscriben también las Grandes Logias de Escocia e Irlanda, buena parte de los EE.UU., los países de la Commonwealth, Iberoamérica y parte de la Europa continental, sobretodo en el norte. Se basan en el mantenimiento de la literalidad de la tradición masónica del siglo XVIII y en particular del texto de las Constituciones de Anderson y los dictados de la Gran Logia Unida de Inglaterra, que estableció a principios del siglo XX unos criterios de regularidad que deben cumplir las organizaciones masónicas que quieran ser reconocidas en esta tradición. 

Los elementos fundamentales en que se basan son los siguientes:

  • La creencia de sus miembros en un Ser superior y su voluntad revelada, como un requisito imprescindible para la iniciación masónica. No se admiten, por tanto, a ateos o a aquellos que no suscriban la existencia de un principio superior.
  • El juramento o promesa debe realizarse sobre el llamado Volumen de la Ley Sagrada, generalmente la Biblia u otro libro considerado sagrado (el Corán, la Torá, etc). La presencia de este Volumen de la Ley Sagrada, la escuadra y el compás son imprescindibles en la logia.
  • Están expresamente prohibidas las discusiones sobre política y religión, así como el posicionamiento institucional sobre estos aspectos.
  • No se reconoce la iniciación masónica femenina ni se aceptan las relaciones diplomáticas masónicas con las logias que admitan mujeres entre sus miembros ni con las que no cumplan con sus criterios de regularidad anteriormente citados.

miércoles, 12 de julio de 2017

La izquierda israelí: entre héroes y traidores

Auge, debacle y perspectivas de las agrupaciones que pueden frenar a la derecha de uno de los países más complejos del planeta.

El 22 de septiembre de 1967, tres meses después de la llamada Guerra de los Seis Días que le dio a Israel la victoria aplastante sobre sus países vecinos, un grupo de activistas publicó un aviso pago en Haaretz, uno de los periódicos de mayor trayectoria en Israel. La misma afirmaba: “Nuestro derecho de defendernos de la aniquilación no nos otorga el derecho de explotar a otros. La ocupación conlleva el dominio extranjero. El dominio extranjero conlleva la resistencia. La resistencia conlleva la represión. La represión conlleva terrorismo y contraterrorismo. Las víctimas del terrorismo son generalmente inocentes. Mantener los territorios ocupados nos convertirá en una nación de asesinos y asesinados. Retirémonos inmediatamente de los territorios ocupados”.

El aviso, firmado por doce militantes de la izquierda, no podría haber sido más contracultural dentro de la sociedad judía israelí que lo leyó ese día, embriagada de gloria como estaba por los resultados de la guerra, que vieron a Israel superar de forma clara a los ejércitos árabes vecinos y tomar control de la Península del Sinaí y de la Franja de Gaza al sur (hasta ese momento bajo control egipcio), Cisjordania al este (de manos de los jordanos) y los Altos del Golán al norte (de los sirios). Esta expansión territorial incluyó de forma significativa la parte oriental de la ciudad de Jerusalén, que los jordanos habían conquistado en la Guerra de 1948, y que por lo tanto marcó el retorno judío al Muro Occidental del Templo (el llamado Muro de los Lamentos) y otros lugares de importancia histórica y religiosa judía.

Sin embargo, la publicación resume sucintamente el ethos de la izquierda israelí desde aquel momento: la idea de que la retirada de los territorios conquistados en la contienda militar (tal como reza la resolución 242 del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de noviembre de ese año y posteriores decisiones del organismo) es necesaria para la seguridad física e integridad moral del Estado de Israel, llamando por lo tanto a poner fin a la violenta ocupación que nació de la guerra y que continúa hasta el día de hoy. De esta forma, gran parte de la izquierda sostiene la necesidad de crear un Estado palestino como principio político, mientras luchan para denunciar los abusos de derechos humanos y violencia que conlleva el mantenimiento del status quo. La pregunta sobre qué hacer con estos territorios y si deben ser cedidos para crear un Estado palestino marca el principal clivaje político de la sociedad israelí y la diferencia principal del eje izquierda-derecha, tomando una mayor centralidad que las preguntas en torno a la distribución de la riqueza o la separación entre iglesia y Estado que suelen marcar esta distinción a nivel global.

Siguiendo esta definición inicial, la izquierda israelí construyó a lo largo de los años un amplio panorama de organizaciones sociales y partidos políticos, con claras diferencias en cuanto a cómo resolver el conflicto (algunas, por ejemplo, proponen la creación de un Estado palestino que conviva pacíficamente con el Estado judío, mientras que otras, históricamente más pequeñas, apoyan un único Estado binacional para judíos y árabes) pero marcadas con una identidad común que se autodenomina como el “campo de paz”. Este campo político incluye partidos políticos como Meretz (que se define como sionista y de izquierda) y la Lista Unida (frente no sionista de base electoral mayoritariamente árabe-israelí), organizaciones culturales y educativas, organismos de defensa jurídica y demás.

Las organizaciones de derechos humanos en Israel, que registran y denuncian violaciones por parte del Estado, también se ubican en el campo de paz al denunciar los males de la ocupación: dentro de este grupo se ubica el Comité Israelí Contra la Demolición de Casas (ICAHD), la Asociación de Derechos Civiles en Israel (ACRI) y el Centro de Información sobre los Territorios Ocupados (B’Tselem), entre otros. Incluso hay organizaciones de ex combatientes, como Shovrim Shtiká (en hebreo, “Rompiendo el Silencio”), que recauda testimonios de ex soldados israelíes que realizaron su servicio militar obligatorio en los territorios ocupados y graban su experiencia como protagonistas en violaciones a los derechos humanos como denuncia de la terrible realidad de la ocupación en territorios a los que la mayoría de los israelíes no van.

La izquierda tuvo sus éxitos, como presionar a fines de la década del ’70 al primer ministro Menajem Beguin a hacer la paz con Egipto a cambio de renunciar al Sinaí. En los años ‘90, la izquierda en el poder hizo la paz con Jordania y sintió muy cerca la paz tan esperada con los palestinos. Sin embargo, a pesar de la gran diversidad de sus organizaciones, la izquierda es hoy una minoría en Israel, habiendo disminuido en las últimas décadas dramáticamente su presencia en la Kneset, el parlamento israelí. Según una encuesta de 2016 del periódico Iediot Ajronot, el 67% de la sociedad israelí cree que no es posible hoy un acuerdo de paz con los palestinos. Según la organización Pnima, el 22,5% del público israelí cree que “la izquierda constituye un peligro para el país”.

Cincuenta años después de la guerra, la sociedad israelí está decididamente corrida a la derecha y se fortalecieron voces extremas en una época consideradas marginales, como la del diputado Oren Hazan del partido Likud, que el pasado 22 de julio expresó en un video difundido por internet ante el asesinato de una familia en un asentamiento judío en Cisjordania: “Si fuera por mí, iría a la casa del terrorista y lo asesinaría junto a su familia… Ellos entienden sólo la violencia… La Tierra de Israel es para el pueblo de Israel (judíos) y no para Ismael (árabes)”.

¿Cómo se generó tanto escepticismo por parte de los israelíes ante una solución diplomática y, por lo tanto, la reducción y el aislamiento de la izquierda israelí? En su libro El movimiento pacifista israelí: un sueño hecho añicos, la politóloga Tamar Hermann ofrece una explicación: la génesis de este proceso se habría producido -según ella, paradójicamente- en el momento de oro de la izquierda israelí, el gobierno de Itzjak Rabin entre 1992 y 1995. Rabin fue el primer mandatario israelí en reconocer a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) como interlocutor (antes eran vistos sólo como una organización terrorista) y firmó acuerdos iniciales (los Acuerdos de Oslo) que apuntaban a realizar concesiones territoriales con el fin de establecer un Estado palestino.

Ese último gobierno de Rabin (terminado el 4 de noviembre de 1995 cuando un judío ortodoxo de derecha lo asesinó por su oposición al proceso de paz), significó para la izquierda la llegada al gobierno de muchas de las demandas que durante décadas habían sido formuladas por fuera del poder. Aunque la idea dividió a la sociedad israelí en dos mitades, luego del asesinato de Rabin asumió la derecha y el proceso de paz de Oslo quedó congelado. La izquierda fue acusada de haber sido responsable, gracias a su inocencia sobre las aspiraciones del otro lado o su maldad o indiferencia ante la seguridad propia, del estallido de violencia conocido como la Segunda Intifada en el año 2000, por haber hecho concesiones que habrían fortalecido la posición palestina.

Debilitada ante un creciente escepticismo fogoneado por los actos de terrorismo, un primer ministro de centroizquierda, Ehud Barak (del Partido Laborista) famosamente declaró en 2000 que “no existe partner para la paz”, quizás clavando el último clavo en el ataúd de la izquierda en el poder. Desde entonces y hasta hoy, buena parte de la sociedad israelí ve en la izquierda personas inocentes y de buena voluntad, pero incapaces de entender la política real, desconectados de la complicada situación de seguridad de Israel que requiere de medidas militares drásticas y no siempre simpáticas, o ajenos a la naturaleza de la violencia árabe (yafei nefesh se los llama en hebreo, que vendría a ser “bellos de alma”). En algunos casos, otros políticos y organizaciones los han llamado shtulim (“topos” o “infiltrados”), sosteniendo que su agenda no es resguardar los intereses de Israel sino otros, extranjeros. Según esta última visión, no serían inocentes sino ajenos o directamente hostiles al bienestar de su país: ohavei aravim (“amantes de árabes”) es otro “insulto” que se esgrime en las redes sociales virtuales, frente a las manifestaciones e incluso por parte de algunos políticos de derecha empoderados por el clima actual.

Esta perspectiva -un tanto reminiscente del macartismo- no queda sólo en el mero discurso político, sino que avanza también en el plano legislativo. Cuando en octubre de 2016, Hagai El-Ad, presidente de la organización B’Tselem, se expresó ante una sesión del Consejo de Seguridad llamando a la comunidad internacional a presionar a Israel para que ponga fin a la ocupación, el embajador israelí ante la ONU lo acusó de «sumarse a los esfuerzos palestinos de terror diplomático contra Israel«. El líder de la coalición gubernamental en el Parlamento afirmó que El-Ad debería ver revocada su ciudadanía, mientras que en segunda instancia propuso una ley que penalizaría a los israelíes que critiquen a su país ante un organismo internacional con el potencial de imponer sanciones contra Israel. Un spot de la organización de derecha Im Tirtzú mostraba un palestino apuñalando a una víctima que no se ve en cámara al ocupar el lugar del televidente, mientras señalaba una voz en off: “Antes de que te apuñale el próximo terrorista, ya sabe que Hagai El-Ad, un infiltrado de la Unión Europea, llamará a Israel criminal de guerra” (la propaganda también menciona a otros dirigentes de izquierda).

Aunque algunas de estas medidas fueron canceladas cuando Estados Unidos criticó las violaciones a la libertad de expresión, existe en Israel una “Ley de Transparencia” que obliga a estas organizaciones a expresar de forma prominente en todas sus comunicaciones si la mayoría de sus fondos provienen del exterior. Aunque esta medida fue introducida como un acto para promover la transparencia, es bastante llamativo que afecta de forma desproporcionada a las organizaciones de izquierda, que reciben buena parte de sus fondos de la Unión Europea (UE), países de Europa de forma independiente y EE.UU. Hay otros avances legales contra los reductos tradicionales de la izquierda y centroizquierda: el mundo académico, el artístico y algunos medios de comunicación.

¿Cuáles son los principales desafíos que debe enfrentar la izquierda israelí si quiere volver a ser relevante? En la humilde opinión del autor, son estos:

• Cómo hacer que los israelíes vuelvan a creer en la paz y en la existencia de «un socio del otro lado». Cada vez que se producen actos de violencia, la derecha se fortalece y la izquierda se debilita. La derecha vende al público israelí seguridad, un argumento que apela a elementos más viscerales que la paz que ofrece la izquierda y que tantos israelíes ven como mero optimismo infundado.

• Cómo escapar a la trampa del dinero extranjero. Mientras que muchas de estas ONG necesitan dinero de organismos internacionales e incluso de gobiernos extranjeros (particularmente, Alemania y países nórdicos) para financiar a su personal y mantener su visibilidad, esto fortalece la acusación de que representan intereses extranjeros.

• Cómo superar la fragmentación. Existen muchas divisiones dentro de la izquierda al no existir una postura unificada frente al sionismo, derecho al retorno palestino, Movimiento Internacional de Boicot a Israel (BDS), futuro destino político de Jerusalén, etc. Como resultado, no existe una movilización unificada.

• Cómo salir de la burbuja. La izquierda continúa siendo vista como un movimiento eminentemente laico, ashkenazí (de judíos de origen europeo), adinerado y centrado en Tel Aviv o los kibutzim. La sociedad israelí es mucho más diversa e incluye sectores culturales que fueron conquistados por la derecha, como los judíos mizrajim (originarios de países árabes e islámicos).

• Cómo encontrar el mensaje correcto. La ocupación de los territorios palestinos puede ser enmarcada como un problema ético, político (el creciente aislamiento de Israel en el mundo), económico (los costos necesarios para sostener la ocupación y sus impactos negativos sobre las poblaciones y regiones más vulnerables de Israel) y hasta demográfico (el problema de mantener un Estado judío que, en pocos años y si se sostienen las actuales tendencias de crecimiento, controlará un territorio habitado por una mayoría árabe, parte de la cual no tiene ciudadanía ni derecho de voto). Identificar el mensaje que más resuene puede servir para una izquierda que en las últimas décadas parece ser más bien reactiva y sin la capacidad de marcar agenda en el debate público.

A pesar de estos desafíos, la marcha convocada en mayo pasado por la organización Shalom Ajshav (“Paz Ahora”), uno de los referentes más antiguos de la izquierda, que congregó a 15.000 personas en Tel Aviv bajo el lema de “Dos Estados para Dos Pueblos”, evidencia que este sector continúa vivo y que puede convocar si se dan las circunstancias correctas. Las posibilidades de que se avance hacia una solución política al conflicto árabe-israelí o, por el contrario, comience una masacre más, dependerá en buena medida en la evolución de este movimiento y de las ideas que lo sustentan.

Kevin Ary Levin - Sociólogo, docente y analista de Oriente Medio. Espartaquista

domingo, 3 de julio de 2016

Socialismo y Masonería

Desde su fundación en 1933, el socialismo ha albergado en su seno una parte de la pluralidad de Chile, expresada en grupos de opinión, de intereses y de identidades específicas. Así han sido parte de sus filas militantes y de su ámbito convocante distintas percepciones e interpretaciones de la fenomenología social, distintas escuelas del pensamiento; cada cual con su especificidad y su acento diverso. Ello, por cierto, declinó en aquellas circunstancias en que se tendió hacia el monolitismo y la superlativización ideológica; pero siempre se ha recuperado cuando se ha retornado hacia su característica fundacional.

Uno de los exponentes de esa pluralidad es la vertiente racionalista laica, integra­da por miembros de la Orden Masónica, que se han sentido convocados por el socialismo a través del tiempo, o que en las filas del socialismo han explorado el camino de la masonería. Entre ellos, sobresale con su brillo singular, la figura de Eugenio Matte Hurtado, sin dejar de lado las no menos relevantes personalidades de Grove, Bianchi, Martínez y González Rojas en el esfuerzo fundacional, y la de Salva­dor Allende en parte sustancial de la historia del Partido Socialista (PS).

Necesario es destacar al primero de los nombrados, por su trascendente signifi­cación masónica y socialista, que lo llevó a ocupar un lugar que aún no ha sido plenamente reivindicado por los historiadores. Matte, un sobresaliente tribuno repu­blicano, ocupó el mas alto rango masónico -el título e investidura de gran maes­tro- a los 32 años de edad, una excepción en una institución donde el tiempo jerarquiza por sobre las circunstancias, responsabilidad a la que renunció para actuar protagónicamente en el proceso político que culminó con la fundación del Partido Socialista.

No cabe duda que los veinte primeros años del ps están marcados por una participación masónica relevante, que comienza a declinar hacia los años 60, a medida que se produce, por un lado, la radicalización ideológica del socialismo, y por otro, por una ten­dencia de introversión institucional de la Orden Masónica.

Problemas de política interna, dentro de las luchas de poder direccional, determinaron que, en muchos momentos, la condición masónica fuera una anatema que condicionaba la calidad militante. Incluso, en más de una oportunidad se votaron mocio­nes que buscaban una opción terminal obligatoria, donde el militante debía perder esa condición en el caso de mantenerse dentro de las filas de la francmasonería.

Allende, destinatario directo de tales propuestas, las enfrentó en una lucha doctrinal de alto vuelo que de­finió la naturaleza complementaria de ambos caminos, en tanto uno tocaba la condición individual -intrínseca­mente personal- y el otro tenía que ver con lo colectivo -lo específica­mente social- lo que fue sintetizado en su frase ya célebre: "Soy socialista porque soy masón, y soy masón por­que soy socialista".

Analizados ahora los factores que incidieron, en su momento, en tales actitudes antimasónicas, está claro que tuvieron mucho, que ver en su configuración las luchas de posicio­nes dentro del partido y, en algunas ocasiones, los prejuicios propios del desconocimiento o por relaciones encontradas entre militantes masones y no masones, donde la cuestión de las identidades fue un canal de refe­rencia para determinadas tomas de posiciones.

Uno de los factores que ha influi­do en la anatematización de que son objeto los masones es el desconoci­miento de los elementos constituyen­tes de su condición. Muchas veces las imágenes que se han construido co­rresponden a reflejos distorsionados por diversas razones. ¿Cuáles son sus objetivos?, ¿cuáles son sus prácticas?, ¿cuáles son sus doctrinas?, son inte­rrogantes que han ido construyendo más mitos que realidades.

ESPECULACION FILOSOFICA

La masonería -en tanto orden filosó­fica- surge a principios del siglo XVIII, en Inglaterra y Francia, princi­palmente, difundiéndose por Alema­nia, Italia, demás países europeos y EEUU. Influyen en su conformación diversos elementos, pero el más rele­vante en términos de lo social, lo constituye el movimiento por la tole­rancia religiosa, luego de cruentos períodos de persecuciones y de con­frontaciones por la fe, entre los segui­dores de la autoridad del Papa y el protestantismo. Allí se encuentra su acento anglo-escoses, proveniente de los gremios de constructores del Me­dioevo, en cuyas filas participaban hombres de distintas culturas, credos y nacionalidades, que les exigía un ambiente de tolerancia y fraternidad. Del afluente latino-francés proviene la tendencia laicista, que promueve la desvinculación de los clérigos de la cosa pública. Del afluente cultural de la humanidad se recoge el pensa­miento y las prácticas de las escuelas iniciáticas, especialmente de las culturas mediterráneas de la antigüedad, con sus contenidos filosóficos, expla­yados en sus distintas disciplinas. Todo ello en función del perfecciona­miento del hombre, en tanto indivi­dualidad puesta al servicio de la superación social.

Si se pudiera hacer una síntesis global de "lo masónico", tal vez po­dríamos decir que ello consista en una especulación filosófica qué pone acento en: la tolerancia, lo no dog­mático, la libertad social e indivi­dual, ¡a igualdad, la fraternidad hu­mana y el laicismo. No existen ni ob­jetivos de grupo ni intereses más allá de la proyección axiológica en la so­ciedad de los principios enumerados.

CERCANIA GENERICA

Esto es lo que ha aunado a destacados chilenos en más de 150 años en torno a la institución masónica, sobre la base de la pluralidad ideológica, reli­giosa, política y de intereses específi­cos, desde la fundación de las prime­ras logias, que dieron vida a la Gran Logia de Chile, entidad reguladora de todas las logias constituidas en el país y, por lo mismo, su dirección su­perior.

La lucha por las leyes laicas y la participación en la Orden de promi­nentes políticos, profesionales, inte­lectuales, gobernantes, legisladores, miembros de las FFAA, etcétera dieron prestigio e influencia a la francmaso­nería, que se ligó indisolublemente a la cotidianeidad republicana, recono­ciéndosele conducción ética en una serie de aspectos, en muchos de los cuales, por problemas de diversa con­cepción, se produjeron contiendas de influencia y competencia con la Igle­sia Católica, especialmente a princi­pios del siglo XX.

Uno de los hechos que se advier­te en la masonería actual, es que una parte importante de sus componentes, en tanto individuos, muestran una simpatía o cercanía con el socialismo desde una percepción predominante­mente genérica, que no se expresa aún en términos militantes. Segura­mente esto tiene algunas causas que deben auscultarse con dedicación. Probablemente ello tendría relación con ciertas latencias del pasado, o con las propias consecuencias del largo período de división o con la falta de mensajes nítidos en relación con las especificidades masónicas o con la falta de imágenes representacionales. Es una cuestión que debe diagnosti­carse para, en consecuencia, obrar en función de políticas que revaliden una parte vital del socialismo, tanto por lo que el mundo masónico significa en la pluralidad de Chile, como para resguardar un patrimonio de la propia pluralidad del PS.

El día Lunes 27 de Junio se cerraron para siempre los ojos visionarios de Anita Correales Navarro

Una penosa convalecencia, terminó por agotar el ya cansado cuerpo de nuestra camarada y por apagar sus últimos alientos. Antes de su partida nos dijo "estoy bien" a pesar de las fuertes dolencias que padecía. Su tranquilidad venía del recuento de su vida y de la dignidad con la que la transitó.

De origen proletario, se educa en la Carrera de Pedagogía, y rápidamente se incorpora al Partido Socialista de Chile. Profesora de castellano de profesión, abraza la causa de los explotados y en ella se destaca como una brillante dirigente de los trabajadores y del Partido. Fue dirigente del Comité Central del Partido electo en el Congreso de la Serena de 1971, habiendo sido previamente una destacada dirigente de la Juventud del PS.
En el año 1973 tras el Golpe de Estado no dudo ni por un momento el asumir junto a la Primera Dirección Nacional Clandestina la dura tarea de reconstrucción partidaria, cargo que ocupó hasta su partida al exilio en 1975.

Siendo una esforzada militante socialista, desempeño papales de mucha importancia, entre ellos fue la Secretaria del Jefe del Partido, compañero Carlos Altamirano Orrego, cargo que desempeñó con gran propiedad y transparencia. Dirigente, además, en reiteradas ocasiones de varias estructuras partidarias, jefa de núcleo, dirigente seccional, Regional y del Comité Central..

En la época de la Organización de la Solidaridad Internacional con la lucha del pueblo chileno fue miembro del Comité Central y en los comienzos de su Secretariado Exterior. Militante esclarecida, se caracterizó siempre por la lealtad a los principios fundacionales del Partido, a su carácter de Partido obrero, popular, marxista, latinoamericanista y revolucionario. Poseedora de un verbo fino, sencillo y convincente, su experiencia de luchadora se vio plasmada en hermosos versos que cuentan su origen, su historia, sus padecimientos, la lucha común y el sentido colectivo de la gesta social de la cual era conductora y líder. Formadora y maestra de innumerables generaciones de socialistas y de dirigentes sociales. Su pertenencia a nuestras filas es un orgullo para nuestro Partido.

Para su esposo Víctor Garay, familia, para sus compañeros, para sus amigos y para todo el Partido, nuestro profundo mensaje de dolor y tristeza, y el mejor de los recuerdos para nuestra inolvidable Camarada ANA CORREALES NAVARRO.

“Ocurrió en un día como hoy 23 de junio” Detención y posterior asesinato de Víctor Zerega Ponce

Inmediatamente de ocurrido el Golpe de Estado, un puñado de jóvenes y  heroicos militantes socialistas, encabezados por el "viejo" Exequiel Ponce, oriundo de Valparaíso, obrero portuario, dirigente de la CUT y Sub Secretario Nacional de Frente Interno del Partido Socialista -  el mayor de ellos con solo 39 años a la fecha de su detención- se ponen al frente del Partido Socialista de Chile,  de su recomposición orgánica y política.

En dramáticas circunstancias de seguridad y sobrevivencia lo acompañan Gustavo Ruz Zañartu, Ricardo Lagos Salinas, Ariel Mancilla Ramírez, Arnoldo Camú Veloso, Carlos Lorca Tobar y Víctor Zerega Ponce.  Colaboran intensamente además con ésta Dirección - sin lo cual su misión no habría sido posible - destacados compañeros, como Michelle Peña, Carolina Wiff, Sara Montes, Rosa Soliz, Mireya Rodríguez, Alejandro Parada, Octavio Boettinger, Eduardo Charme y Joel Huaiquiñir, todos desaparecidos, entre  muchos otros colaboradores.

El núcleo central de ésta Primera Dirección Clandestina tiene su primera "baja" el 24 de septiembre de 1974, cuando detienen y posteriormente asesinan a Arnoldo Camú. Luego, en Marzo de 1974 es detenido Gustavo Ruz - único sobreviviente de esta Dirección - oportunidad en la cual logra escapar Víctor Zerega. Ricardo Lagos Salinas también iba al lugar donde estaban Gustavo y Víctor. Iba disfrazado con uniforme escolar y al ver movimientos extraños no entra a la reunión.

Alberto se entera  luego de un tiempo  por terceros - al  parecer  por Juan Fierro - de estos hechos, de la detención de Gustavo y escape de Víctor. Ahí le "cuadran"  algunos eventos porque Víctor le había pedido que lo llevara a recorrer varios lugares por esos días. Lo  lleva en su moto Vespa por todo Santiago. Sin lugar a dudas fue para avisar del peligro, de la detención de Gustavo y para que se tomaran las medidas correspondientes. Víctor  solo le cuenta que se había caído y le dolía le espalda. Lo que había pasado en realidad es que se había tirado de un segundo piso arrancando por la ventana de un baño. Gustavo había logrado "entretener" a los militares (agentes de la SIFA) dilatando la situación a objeto de dar  tiempo para el escape de Víctor.

En Marzo de 1975 es detenido Ariel Mancilla  y posteriormente, en  junio de 1975 son detenidos los últimos miembros de éste núcleo central e histórico: Exequiel Ponce Vicencio; Ricardo Lagos Salinas y Carlos Lorca Tobar.

Un año antes, el domingo 23 de junio de 1974, Víctor Osvaldo Zerega Ponce, miembro de esta Primera Dirección Clandestina del Partido Socialista de Chile, es detenido en un "punto" que un joven de apellido Paredes, dirigente socialista del Regional Norte, entrega a sus captores. Cuando esto ocurría, su padre estaba preso en el campo de concentración de Pisagua. Luego lo relegaron a Arica. Se enteró del asesinato de su hijo una noche escuchando el programa de la Radio Moscú "Escucha Chile", cuando le hacían un homenaje a Víctor.

Pocos días antes, el jueves 20 de junio de 1974 el SICAR, a cargo del capitán de Carabineros Manuel Agustín Muñoz Gamboa y un comando de asalto,  habían allanado la casa de su hermano Alberto en busca de Víctor (de nombre político "Santiago"), la cual  también fue entregada  por el mismo Paredes.

Esa fría  noche del día jueves 20 de junio  son detenidos junto a Alberto -  en la casa que éste arrendaba  en calle Lynch Norte 320 en la comuna de La Reina-  Francisco Lagos, Ana María Campillo y Manuel Solorza- los cuales son llevados a un Centro de Detención Clandestina ubicado en los subterráneos de la Plaza Constitución.

Andaban en busca de "un pez gordo". Andaban en busca de "Santiago".

Luego de largos e interminables interrogatorios dedujeron que de ninguno de los secuestrados podrían tener información que los llevara a capturar a Víctor.

La noche del sábado 22 de junio el joven Paredes le habla al oído a Alberto, el cual estaba vendado y acostado en el suelo igual que sus otros compañeros,  y le dice que le están pidiendo que entregue a Víctor. Alberto le dice, no sabiendo si era escuchado  o no  por terceros: "haz lo que sea tu conciencia".

Por esas casualidades de la vida Paredes sabía perfectamente quien era Alberto. El padre de Paredes era auxiliar en el comedor de profesores del Internado Nacional Barros Arana y  Alberto, en representación de la Juventud Socialista, había sido presidente del Centro de Alumnos de ese colegio en 1972.

Pues bien, el domingo 23 de junio este joven Paredes "compró" su libertad y el fin a sus "apremios". Entregó a Víctor en el "punto" que ese domingo tenía con él.

El joven Paredes - que posteriormente parte al exilio - era dirigente del Regional Norte del Partido Socialista, que estaba ligado a la llamada Coordinadora de Regionales. Víctor seguramente estaba a cargo de esta relación política destinada a superar contradicciones que debilitaban el accionar unitario del socialismo chileno.

Pero Paredes no delata a Alberto y éste, junto a los demás secuestrados, es dejado libre, en el mismo momento que al mismo lugar de detención iba ingresando  Víctor.

Una muestra de la precariedad de las condiciones de seguridad que por esos años vivimos es lo insólito que ocurre el domingo 23 de junio, cuando Alberto, Ana María  y Manuel vuelven a casa. (Francisco no sale libre porque le encuentran material comprometedor del partido y pasa posteriormente por innumerables centros de detención y tortura. Luego Francisco sale al exilio directamente desde su último lugar de detención. Alberto solo lo vuelve a ver cuándo se conquista la democracia.)  Habían pasado pocas horas  desde que habían llegado a casa ese domingo  23 de junio cuando golpean la puerta. Alberto abre y frente a él se encuentra con Ricardo Lagos Salinas y Ariel Mancilla. Estaban preocupados por la suerte de Víctor porque les había fallado a un encuentro. Alberto les pide que se retiren urgente, que era peligroso que estuvieran en su casa.

Efectivamente, desde el jueves 20  y hasta tempranas horas del domingo 23 de junio la casa de Lynch Norte 320 fue una "ratonera" a la que, afortunadamente no llegó nadie. Ariel queda de ir a ver a la dirección que le da Alberto, en García Reyes 261, donde él trabajaba circunstancialmente. Ahí conversan al otro día  con más tranquilidad lo que se había vivido. Nunca más se verían. Acordaron una clave telefónica para confirmar si había caído o no Víctor. En la misma semana Ariel llama a Alberto y le da la clave fatal. Ese día Alberto llora por su hermano. Anticipó su duelo, no sabe por qué,   pero sabía o presentía que lo iban a matar.

Al otro día de quedar libres y estando en el casino de la Escuela de Economía de la Universidad de Chile,  Alberto le pide a Ana María que le diga a XX que se refugie porque lo andan buscando. Alberto cree que era más prudente e inofensivo  que ella lo hiciera - que no era militante- en vez de él.

Craso error. El compañero avisado de los peligros, en vez de ocultarse o asilarse, es convencido por su padre- ex carabinero - que se entregue. Así lo hace y  termina finalmente secuestrado en el mismo lugar de la Plaza Constitución. Bajo torturas, señala quien le había avisado de que lo andaban buscando.

Es así que el martes o miércoles de la semana del 24 de junio de 1974 nuevamente la casa de Lynch Norte 320 es allanada por el "Lolo" Muñoz y su equipo. Alberto queda helado porque teme que ahora sí descubrieron que él era militante y solo había logrado engañar por unas horas a sus captores.

Pero no fue así. Iban a detener a la persona que le había avisado a XX que lo andaban buscando. Es así que se llevan detenida a Ana María, la cual en su detención anterior había pasado sin mayores consecuencias, pero ahora ya no fue así. Si entrar en detalles es duramente tratada, razón por la cual hoy tiene querella presentada que atiende el Juez Carroza.

Ana María se encuentra en los subterráneos de la Plaza Constitución con Víctor. Se conocían de antes porque cuando Víctor frecuentaba la casa de Lynch Norte tenía largas tertulias e incluso en más de alguna oportunidad lo acompaña para dar "normalidad" a algunas gestiones de él. Víctor  llevaba su pollito asado con papas fritas a la casa  y conversaba amenamente.

Es ahí que Víctor le cuenta que en un "punto falso" que le entregó a sus captores se había intentado arrancar. Luego de correr y saltar un cerco, su enfermedad de la columna lo deja semi postrado y, para mala suerte, un tercero lo delata y lo vuelven a capturar. Con balacera incluida le cuenta que por error, quizás por cierta similitud de su vestimenta con la del  "Lolo" Muñoz, en algún momento le disparan a éste.  Es quizás por esta "desagradable"  situación para Muñoz que éste posteriormente decide asesinarlo.

Es extraño, por decirlo de alguna manera, que a sólo una semana de detenido y no habiendo delatado a nadie -  no obstante las torturas sufridas - se decida trasladar a Víctor a  Viña del Mar para asesinarlo.

El día 1º de julio Ana María es dejada libre.  Ella escucha que le comentan a Víctor que lo están pidiendo de Valparaíso. Él se extraña.

Ese día 1º de julio los secuestradores llevan a  Víctor a la costa, a altas horas de la noche, con toque de queda.

Cuando se va Ana María, Víctor manda con ella un mensaje para su compañera  y amor, de nacionalidad argentina y militante socialista en la Comisión Agraria, Graciela Batallán y otro para Alberto, su hermano.

El día 2 de julio, de madrugada y según se deduce de los informes periciales, Víctor es arrojado al mar en las costas cercanas a Playa Los Lilenes, cercano a Viña del Mar, le disparan dos balazos con revolver calibre 22 y lo dejan ahogar. Su cuerpo aparece en Playa Los Lilenes tiempo después.

A 42 años de su detención y posterior asesinato y, a  41 años del secuestro y desaparición de los últimos camaradas que hasta junio de 1975 encabezaron la Primera Dirección Clandestina del Partido Socialista, dejo este testimonio -  escrito parcialmente en tercera persona y a veces en plural -  como un homenaje y reconocimiento a un puñado de héroes cuyos valores, consecuencia y entrega a sus ideales no tiene parangón en nuestra historia.

Hasta hoy incomoda al poder y a algunos falsos socialistas el ejemplo de ellos. Aquellos personajes oscuros que pretenden enlodar la imagen de nuestros héroes no lograrán  mancillar el ejemplo de Carlos Lorca, con falsas acusaciones sin fundamento  y absolutamente descontextualizado de la realidad de la época. Latamente y de forma lúcida su hermano Jaime, Presidente del Centro de Formación Memoria y Futuro, acaba de desenmascarar éstas difamaciones.

Estamos convencidos que solo la superación del capitalismo, como forma de organización política, social y económica, nos permitirá salvar al planeta y sus habitantes. La lógica del consumo, del individualismo, de la supremacía del éxito y el lucro, deben ser superadas para dar paso a los valores de la solidaridad, el respeto de la naturaleza, el medio ambiente y la vida,

La lucha por la democracia y el socialismo en Chile pasa hoy por derrotar al modelo neo liberal que se ha impuesto en todas las esferas de la vida de nuestro país, instaurado a sangre y fuego - literalmente -  entre 1973 a 1989 y perfeccionado y profundizado, por omisión o acción consciente - como se ha develado de forma descarnada en el último año-  a partir de 1990.

Alberto Zerega Ponce
Miembro del Centro de Formación Memoria y Futuro
Santiago, 23 de junio de 2016

miércoles, 1 de abril de 2015

Chilenos en las Brigadas Internacionales


Así, se desenvolvieron en diversas batallas, allí donde les llamaron, acudieron a defender una Patria que es Universal, porque hay gente que es del mundo, y que siente cualquier injusticia en cualquier parte como propia.

Fueron miles los hombres y mujeres, de todo el mundo, que hace ocho décadas acudieron con coraje y fervor al llamado de la causa antifascista. Lo que se sabe poco es que entre ellos hubo un puñado de chilenos valientes. Y lo que se sabe menos aún es que muchos eran marinos y militares chilenos.

"Cuando pasen los años y las heridas de la guerra se hayan restañado, hablad a vuestros hijos de las Brigadas Internacionales. Decidles cómo estos hombres lo abandonaron todo y vinieron aquí y nos dijeron: estamos aquí porque la causa de España es la nuestra. Millares de ellos se quedarán en tierra española. Podéis iros con orgullo pues sois historia, sois leyenda. Sois el ejemplo heroico de la solidaridad y universalidad de la democracia. No os olvidaremos, y cuando el olivo de la paz eche de nuevo sus hojas, ¡volved!". Con estas palabras, Dolores Ibárruri, La Pasionaria, despidió a las Brigadas Internacionales en Barcelona, una mañana de noviembre de 1938. Eran miles los hombres y mujeres, de todo el mundo, que acudieron con coraje y fervor al llamado de la causa antifascista, para combatir contra las tropas de Franco, los italianos de Mussolini y los alemanes de Hitler. Lo que se sabe poco es que entre ellos hubo un puñado de chilenos valientes. Y lo que se sabe menos aún es que muchos eran marinos y militares chilenos. Eran otros tiempos.

Miguel Álvarez Torres fue uno de ellos. Ex oficial de la Armada chilena y simpatizante comunista, se destacó en la dramática defensa de Madrid. Otro, inolvidable, es Alfredo Franco León, capitán de artillería, quien llega a España en septiembre de 1937 y se convierte en un combatiente infatigable y un formidable organizador. También destella la figura de Alejandro González Figueroa, capitán de Ejército en Chile, quien fuera capitán de la Cuarta División de las Brigadas Internacionales. Se guarda también celosa memoria de Luis Ángel Zendolla, capitán de Aviación, natural de Valdivia y secretario de seccional del Partido Socialista de Chile en esa ciudad. Hubo en las Brigadas varios ex oficiales de la Armada chilena participando como voluntarios internacionalistas en los más diversos frentes de esa horrenda guerra. Uno, del que sólo se recuerda su apellido, Córdova, logró regresar con vida tras la contienda, pese a su arrojo suicida, y se reintegró en nuestra Armada desarrollando una carrera de marino brillante, según recuerdan algunos testigos que lo vieron volver, marcado por la guerra y condecorado sólo por sus propios huevos. No tenía militancia política y sólo lo animaban sus simpatías hacia la causa democrática del bando republicano. Los archivos se los ha llevado el viento. Sólo se cuenta con el recuerdo de ex combatientes y el libro de un brigadista suizo, Gerald Gino Baumann, donde se menciona también a los chilenos Joaquín Almendros (militante PS), Francisco Arbos Siura (oficial), Emilio del Solar, Juan Gabelic Madrid, Gustavo Gaete (socialista y teniente del Ejército Republicano), Alejandro Gálvez, Raúl Galleguillos Molina (también socialista), Héctor y Pedro Hernández (este último caído en combate, socialista), Gustavo y Salustino Herrera Jarpa (socialista, oficial e integrante del Estado Mayor del Ejército Popular), Bernardo Ibáñez, George Lang, Félix López Cáceres (sindicalista de la francesa CGT Confederación General del Trabajo), Francisco Marín Marín (socialista), Alberto Miranda, Ciro Rivera Videla (capitán de artillería), Eustaquio Riveros Gómez (jefe del Estado Mayor de la Brigada Internacional CXXIX), Julián Rueda Nieto (miliciano), Rubén Soto Echenique (socialista y capitán del Ejército Republicano), Benito Torrente (enfermero), Luis Uribe Castro y Ernesto Villarroel (ambos socialistas), Juan Zardolla y Jorge Campillo. También figura en la lista del suizo una única mujer chilena en las filas republicanas: Mónica Milward (socialista), quien actuara como oficial de prensa en Barcelona.

La mayoría de esta información ha sido compilada por la excelente historiadora Olga Ulianova, quien ha seguido, hasta donde le ha sido posible, el levísimo rastro de estos compatriotas nuestros, de estos militares, marinos y aviadores chilenos, muchos anónimos, que no vacilaron un instante en jugarse la vida por la causa popular en España. Y a quienes rendimos desde aquí un emocionado homenaje que vuela más allá del óxido que el tiempo y la historia acumula sobre los hechos y las cosas de los hombres.

Miguel Álvarez Torres
Alberto Benito Mencha
José Efraín Gartez
Julio Cancino Labra
Manuel Cerda Muñoz
Enrique Cortizón Martínez
Manuel Ferrera Fernández
Alfredo Franco León
José Gardés Camps
Alejandro González Figueroa
Carlos Kern
Luis Ángel Zendolla
Roberto Umaña Caamaño
Plácido Martín Banús
Luis Moren Herrera
Arturo Domingo Piqué
Octavio Rojas Messeres
José Luis Ross Pino
Luis Vigué Vallade
José R. Vigué Vallade
Luis Villegas
Pedro Ventura Torra
César González Lavilla
Fernando Lozoya
José Mir Colomer
Ignacio González Álvarez
Miguel Amunátegui
Alejandro Martínez Sáenz
Manuel del Villar
Juan Guash Oliver
Guillermo Córdova
Luis Córdova
Hernán Barros Bianchi
Ernesto Silva
Pedro Henríquez
Agustín Plaza
José Uribe
Joaquín Almendros
Francisco Arbos Siura
Emilio del Solar
Juan Gabelic Madrid
Gustavo Gaete
Alejandro Gálvez
Raúl Galleguillos Molina
Héctor Hernández
Pedro Hernández (fallecido en combate)
Gustavo Herrera Jarpa
Salustino Herrera Jarpa
Bernardo Ibáñez
George Lang
Feliz López Cáceres
Francisco Martín Marin
Alberto Miranda
Ciro Rivera Videla
Eustaquio Riveros Gómez
Juan Rueda Nieto
Rubén Soto Echenique
Benito Torrente
Luis Uribe Castro
Ernesto Villarroel
Mónica Milward

El total de que se tiene registrado en el bando republicanos de ciudadanos chilenos es de 61, aunque se sabe de que hubieron muchos más de los cuales no se guarda registro alguno. Mas de la mitad de ellos esta representada por militares profesionales chilenos, oficiales que parten directamente desde Chile con militancia mayoritariamente socialista y algunos comunistas. Se trata de un grupo bastante nutrido y dado la importancia que tuvo la Guerra Civil Española en el imaginario colectivo de la izquierda en todo el mundo y en particular en Chile no podemos dejar de recordarles y saludar su aporte internacionalista, y hacemos justicia de un hecho que ha quedado en el olvido.

Combatientes chilenos en las Brigadas Internacionales del Ejercito Republicano. Honor y Gloria eterna!

martes, 31 de marzo de 2015

La Juventud Socialista de Chile

"La Federación de la Juventud Socialista que ahora nace y que dará a Chile las páginas más bellas de sus crónicas, será una inconmovible realidad: y su bandera guiada por el instrumento científico de la revolución proletaria, la doctrina marxista, será elevada en lo más alto del macizo nevado de los Andes y bajo su sombra en un frente unido, construirán un Nuevo régimen todos los trabajadores del músculo y del cerebro, el régimen socialista que liberará de la esclavitud a los pueblos hermanos de América Latina" (Documento fundacional de la JS)

El 4 de noviembre de 1935, dos años después de la fundación del PS, nace la que sería la Juventud Socialista de Chile, J.S., sólida alternativa generacional para la lucha revolucionaria de nuestro pueblo.

En aquellos días, el PS mantenía grupos de apoyo organizados como brigada del partido, cuya misión era fortalecer el trabajo de masas en los distintos frentes. Especialmente se destacaban la Agrupación de Mujeres Socialistas, AMS, revolucionarias por la liberación femenina, las Brigadas Universitarias y las Milicias Socialistas, de implacable labor en la defensa del pueblo contra el fascismo criollo. Con jóvenes provenientes particularmente de estas dos últimas, el PS logra estructurar la Federación Juvenil Socialista, FJS, cuyo símbolo (un puño cerrado en el corazón de una estrella roja) reflejaba el espíritu revolucionario de una juventud indómita que haría frente sin vacilaciones a los enemigos del pueblo. Los jóvenes socialistas se distinguieron por su combatividad y fueron los primeros en enfrentarse en la calle contra las tropas del nazismo nacional, logrando detener su avance. En esta lucha deja su vida el joven escritor Héctor Barreto, uno de los primeros mártires del socialismo chileno.

A poco andar, los jóvenes socialistas sobresalen por su capacidad política y sus imponderables aportes al desarrollo del PS. Son los jóvenes socialistas los que levantan el perfil revolucionario de movimiento popular durante el gobierno pluriclasista del gobierno de P. Aguirre Cerda ( Frente Popular, 1938). Constantemente los jóvenes están imprimiendo su sello revolucionario y combativo en la línea del PS, es así como tras el XI Congreso General Ordinario del partido, los jóvenes socialistas consolidan su latinoamericanismo integrándose a la Unión de Juventudes Revolucionarias de América Latina. Posteriormente, será uno de sus más connotados dirigentes, el joven Raúl Ampuero, quién se hará cargo de la Secretaria General del PS, destacándose por su dirección clasista y revolucionaria. También en aquella época ya había comenzado a asumir responsabilidades de relevancia nacional el exmiliciano socialista, miembro de la juventud, Salvador Allende Gossens.

Para este periodo, la JS ha consolidado ya su inserción en las universidades, poblaciones y sindicatos, distinguiéndose en todo lugar por su rupturismo con las estructuras burguesas de dominación y luchando por reivindicaciones que integren a la juventud en una sociedad que insiste en marginarla; el derecho a la educación para todos, el, pasaje escolar, el fuero estudiantil, las mejoras laborales, se convierten todas en consignas que rápidamente el sistema el sistema debe satisfacer bajo la presión ejercida por la movilización juvenil.

A comienzos de la década de los 60, los jóvenes socialistas son los primeros en rescatar para Chile las enseñanzas de la reciente Revolución Cubana, primera en América Latina. Los Jóvenes socialistas, motivados por su rebeldía anti-imperialista, destacan la necesidad del levantamiento insurreccional en contra de los enemigos fundamentales: El imperialismo y la burguesía nacional. Son los primeros en sublevarse y salir a las calles a manifestar que el camino cubano debía servirnos de guía.

En los 70, luego de un agitado periodo de lucha de clases de la década pasada, la vanguardia popular cuenta ya con un sólido Movimiento Juvenil, que es el que le imprime su mayor carácter combativo y en donde la JS cumple un importante rol conductor.

En 1971, la XX Conferencia nacional de la JS aprueba un programa y una estructura orgánica que consolidarán su incuestionable perfil revolucionario, marxista y leninista. La JS cuenta ya con un Comité Central acerado y con un Secretario General ejemplar: Carlos Lorca Tóbar, quién dota a la JS de sólidos conocimientos políticos y orgánicos, y métodos científicos de trabajo. Bajo su dirección la JS preside la U.P juvenil y mantiene la unidad del Movimiento Popular desde el ámbito juvenil.

Tras el golpe militar de 1973, numerosos jóvenes socialistas salen a resistir y se enfrentan heroicamente contra las fuerzas golpistas. Posteriormente la JS ofrece sus mejores cuadros para la reconstrucción del PS. Carlos Lorca, Ricardo Lagos Salinas y Ariel Mancilla, algunos de los jóvenes que pasan a integrar la dirección del PS luego del asesinato, exilio, detención o desaparición de muchos de sus miembros. En 1975 sus nombres se sumarán a la nómina de secuestrados por la dictadura.

La JS sacrificó su estructura orgánica ante la necesidad de recomponer el histórico PS; no obstante ya en 1978 logra articularse una dirección de la JS que tendría como misión recobrar su dimensión orgánica. En este período los embates de la dictadura se suceden.continuamente para evitar la reorganización de los jóvenes socialistas, en esta lucha caen, entre otros, Daniel Medel, Flavio en Nicaragua; sin embargo tras un arduo, histórico esfuerzo, la JS inaugura a fines de 1984 una nueva etapa de su desarrollo la XXI Conferencia Nacional que concluye con la definición de una orgánica propia, eligiendo un Comité Central, una Comisión Política y reeligiendo a Carlos Lorca como Secretario General, pero de forma simbólica, ya que mientras no se sepa su paradero se faculta a un Secretario General Subrogante para su reemplazo.

Indudablemente que en todo este trayecto histórico JS ha cumplido con las esperanzas y ha enfrentado los desafíos, resguardando por sobre todas las cosas los valores y la integredidad de nuestro partido.

Actualmente nuestra juventud es la de mayor preferencia por los jóvenes, a pesar del desencanto de la población. La JS se mantiene firme en su lucha contra el capitalismo, luchando por la igualdad y equidad y fundamentándose ideológicamente en la Izquierda.

Para todo Partido, la organización juvenil es su posibilidad de proyectarse al futuro. Aportan a la lucha su vigor, su mística, su impetuosidad, la pureza de sus ideales, su compromiso con las causas más nobles del Movimiento Popular, Ponen su pecho ante las dificultades más grandes. Se enfrentan a los peligros más amenazantes. Con ese espíritu nació la FEDERACIÓN JUVENIL SOCIALISTA. Con esa mística que permitió crear efervescencia en la juventud chilena y combatir en las calles a las Tropas Nazis de Asalto (TNA) del fascismo.

Toda su vida exigiendo movilidad constante, resolver rápidamente los problemas, atacar luego a los enemigos que impiden la cristalización del anhelo de las masas trabajadoras; "La Construcción del Socialismo"..


Mensaje de Salvador Allende a la XX Conferencia Nacional de Juventud Socialista

Muy estimados compañeros de la Juventud Socialista:

Por compromisos internacionales ineludibles, he debido ausentarme del país y coincide con el importante evento de ustedes. Siento no poder concurrir personalmente a él. He querido sí, dejar un testimonio de mi pensamiento. En primer lugar para saludarlos a ustedes, queridos compañeros y a aquellos otros, que vienen de distintos países a prestigiar y a hacer más significativa la reunión de la FJS, en su Congreso. Sé perfectamente bien que ustedes tienen que valorar lo que significa que concurran delegaciones de tantos países amigos y hermanos que traen la experiencia de lo realizado, porque hace tiempo que ya ellos forman parte de los gobiernos, como es el caso de los países socialistas; o de movimientos populares que luchan tesoneramente por hacer posible que el pueblo llegue al Gobierno. Yo quiero, antes que nada, decir con qué satisfacción en los últimos años, he visto el fortalecimiento ideológico y la preparación de nuestros cuadros juveniles y, cómo al mismo tiempo, su organización se ha ido expresando en los comités regionales que abarca todo el país. Por eso, sé que van a concurrir 150 delegados que representan aproximadamente a 15.000 o más militantes y que, junto a ellos, estarán 50 o más delegados fraternales, en especial, mandatarios de la FJS de organismos de masas, sindicatos, federaciones de estudiantes, etc. Es decir, creo que este es el torneo más importante, y es también significativo en lo político, porque es la primera vez que la FJS va a realizar un congreso estando en el partido de Gobierno y siendo Presidente de la República, un militante de ella. Yo quiero entonces dirigirme a ustedes, para señalar el papel trascendente que tiene la juventud en el proceso revolucionario que Chile está viviendo. Me refiero a la juventud elementalmente de la Unidad Popular y me refiero a la juventud chilena también, más allá de las fronteras de la organización que agrupa a los partidos que tienen la base política de la Unidad Popular. Y digo esto, porque somos un país esencialmente joven, por lo tanto, la juventud debe ser la base y el motor de un proceso de cambios en la sociedad chilena. Una y mil veces lo he dicho, que la juventud tiene conciencia de ello. No hay querella generacional ni en el país ni en el partido. Nos sentimos todos militantes de un gran movimiento destinado a realizar la revolución chilena. Nos sentimos todos ubicados en el plano teórico de los que saben que la sociedad capitalista divide a los hombres entre explotados y explotadores, entre oprimidos y opresores. Por eso, jóvenes, adultos o ancianos, que tenemos un mismo pensamiento ideológico, que estamos ubicados en la misma barricada, que luchamos dentro de nuestra realidad por los cambios que, repito, reclama y necesita.

(Salvador Allende a la XX Conferencia Nacional de la JS)