miércoles, 1 de abril de 2015

Chilenos en las Brigadas Internacionales

Así, se desenvolvieron en diversas batallas, allí donde les llamaron, acudieron a defender una Patria que es Universal, porque hay gente que es del mundo, y que siente cualquier injusticia en cualquier parte como propia. 
Fueron miles los hombres y mujeres, de todo el mundo, que hace ocho décadas acudieron con coraje y fervor al llamado de la causa antifascista. Lo que se sabe poco es que entre ellos hubo un puñado de chilenos valientes. Y lo que se sabe menos aún es que muchos eran marinos y militares chilenos.
"Cuando pasen los años y las heridas de la guerra se hayan restañado, hablad a vuestros hijos de las Brigadas Internacionales. Decidles cómo estos hombres lo abandonaron todo y vinieron aquí y nos dijeron: estamos aquí porque la causa de España es la nuestra. Millares de ellos se quedarán en tierra española. Podéis iros con orgullo pues sois historia, sois leyenda. Sois el ejemplo heroico de la solidaridad y universalidad de la democracia. No os olvidaremos, y cuando el olivo de la paz eche de nuevo sus hojas, ¡volved!". Con estas palabras, Dolores Ibárruri, La Pasionaria, despidió a las Brigadas Internacionales en Barcelona, una mañana de noviembre de 1938. Eran miles los hombres y mujeres, de todo el mundo, que acudieron con coraje y fervor al llamado de la causa antifascista, para combatir contra las tropas de Franco, los italianos de Mussolini y los alemanes de Hitler. Lo que se sabe poco es que entre ellos hubo un puñado de chilenos valientes. Y lo que se sabe menos aún es que muchos eran marinos y militares chilenos. Eran otros tiempos.
Miguel Álvarez Torres fue uno de ellos. Ex oficial de la Armada chilena y simpatizante comunista, se destacó en la dramática defensa de Madrid. Otro, inolvidable, es Alfredo Franco León, capitán de artillería, quien llega a España en septiembre de 1937 y se convierte en un combatiente infatigable y un formidable organizador. También destella la figura de Alejandro González Figueroa, capitán de Ejército en Chile, quien fuera capitán de la Cuarta División de las Brigadas Internacionales. Se guarda también celosa memoria de Luis Ángel Zendolla, capitán de Aviación, natural de Valdivia y secretario de seccional del Partido Socialista de Chile en esa ciudad. Hubo en las Brigadas varios ex oficiales de la Armada chilena participando como voluntarios internacionalistas en los más diversos frentes de esa horrenda guerra. Uno, del que sólo se recuerda su apellido, Córdova, logró regresar con vida tras la contienda, pese a su arrojo suicida, y se reintegró en nuestra Armada desarrollando una carrera de marino brillante, según recuerdan algunos testigos que lo vieron volver, marcado por la guerra y condecorado sólo por sus propios huevos. No tenía militancia política y sólo lo animaban sus simpatías hacia la causa democrática del bando republicano. Los archivos se los ha llevado el viento. Sólo se cuenta con el recuerdo de ex combatientes y el libro de un brigadista suizo, Gerald Gino Baumann, donde se menciona también a los chilenos Joaquín Almendros (militante PS), Francisco Arbos Siura (oficial), Emilio del Solar, Juan Gabelic Madrid, Gustavo Gaete (socialista y teniente del Ejército Republicano), Alejandro Gálvez, Raúl Galleguillos Molina (también socialista), Héctor y Pedro Hernández (este último caído en combate, socialista), Gustavo y Salustino Herrera Jarpa (socialista, oficial e integrante del Estado Mayor del Ejército Popular), Bernardo Ibáñez, George Lang, Félix López Cáceres (sindicalista de la francesa CGT Confederación General del Trabajo), Francisco Marín Marín (socialista), Alberto Miranda, Ciro Rivera Videla (capitán de artillería), Eustaquio Riveros Gómez (jefe del Estado Mayor de la Brigada Internacional CXXIX), Julián Rueda Nieto (miliciano), Rubén Soto Echenique (socialista y capitán del Ejército Republicano), Benito Torrente (enfermero), Luis Uribe Castro y Ernesto Villarroel (ambos socialistas), Juan Zardolla y Jorge Campillo. También figura en la lista del suizo una única mujer chilena en las filas republicanas: Mónica Milward (socialista), quien actuara como oficial de prensa en Barcelona.
La mayoría de esta información ha sido compilada por la excelente historiadora Olga Ulianova, quien ha seguido, hasta donde le ha sido posible, el levísimo rastro de estos compatriotas nuestros, de estos militares, marinos y aviadores chilenos, muchos anónimos, que no vacilaron un instante en jugarse la vida por la causa popular en España. Y a quienes rendimos desde aquí un emocionado homenaje que vuela más allá del óxido que el tiempo y la historia acumula sobre los hechos y las cosas de los hombres.

Miguel Álvarez Torres
Alberto Benito Mencha
José Efraín Gartez
Julio Cancino Labra
Manuel Cerda Muñoz
Enrique Cortizón Martínez
Manuel Ferrera Fernández
Alfredo Franco León
José Gardés Camps
Alejandro González Figueroa
Carlos Kern
Luis Ángel Zendolla
Plácido Martín Banús
Luis Moren Herrera
Arturo Domingo Piqué
Octavio Rojas Messeres
José Luis Ross Pino
Luis Vigué Vallade
José R. Vigué Vallade
Luis Villegas
Pedro Ventura Torra
César González Lavilla
Fernando Lozoya
José Mir Colomer
Ignacio González Álvarez
Miguel Amunátegui
Alejandro Martínez Sáenz
Manuel del Villar
Juan Guash Oliver
Guillermo Córdova
Luis Córdova
Hernán Barros Bianchi
Ernesto Silva
Pedro Henríquez
Agustín Plaza
José Uribe
Joaquín Almendros
Francisco Arbos Siura
Emilio del Solar
Juan Gabelic Madrid
Gustavo Gaete
Alejandro Gálvez
Raúl Galleguillos Molina
Héctor Hernández 
Pedro Hernández (fallecido en combate)
Gustavo Herrera Jarpa
Salustino Herrera Jarpa
Bernardo Ibáñez
George Lang
Feliz López Cáceres
Francisco Martín Marin
Alberto Miranda 
Ciro Rivera Videla
Eustaquio Riveros Gómez
Juan Rueda Nieto
Rubén Soto Echenique
Benito Torrente
Luis Uribe Castro
Ernesto Villarroel
Mónica Milward




El total de que se tiene registrado en el bando republicanos de ciudadanos chilenos es de 61, aunque se sabe de que hubieron muchos más de los cuales no se guarda registro alguno. Mas de la mitad de ellos esta representada por militares profesionales chilenos, oficiales que parten directamente desde Chile con militancia mayoritariamente socialista y algunos comunistas. Se trata de un grupo bastante nutrido y dado la importancia que tuvo la Guerra Civil Española en el imaginario colectivo de la izquierda en todo el mundo y en particular en Chile no podemos dejar de recordarles y saludar su aporte internacionalista, y hacemos justicia de un hecho que ha quedado en el olvido.
Combatientes chilenos en las Brigadas Internacionales del Ejercito Republicano. Honor y Gloria eterna!

martes, 31 de marzo de 2015

La Juventud Socialista de Chile

XXIX Congreso del Partido Socialista de Chile - Eugenio González Rojas (2011)

"La Federación de la Juventud Socialista que ahora nace y que dará a Chile las páginas más bellas de sus crónicas, será una inconmovible realidad: y su bandera guiada por el instrumento científico de la revolución proletaria, la doctrina marxista, será elevada en lo más alto del macizo nevado de los Andes y bajo su sombra en un frente unido, construirán un Nuevo régimen todos los trabajadores del músculo y del cerebro, el régimen socialista que liberará de la esclavitud a los pueblos hermanos de América Latina" (Documento fundacional de la JS)

El 4 de noviembre de 1935, dos años después de la fundación del PS, nace la que sería la Juventud Socialista de Chile, J.S., sólida alternativa generacional para la lucha revolucionaria de nuestro pueblo.

En aquellos días, el PS mantenía grupos de apoyo organizados como brigada del partido, cuya misión era fortalecer el trabajo de masas en los distintos frentes. Especialmente se destacaban la Agrupación de Mujeres Socialistas, AMS, revolucionarias por la liberación femenina, las Brigadas Universitarias y las Milicias Socialistas, de implacable labor en la defensa del pueblo contra el fascismo criollo. Con jóvenes provenientes particularmente de estas dos últimas, el PS logra estructurar la Federación Juvenil Socialista, FJS, cuyo símbolo (un puño cerrado en el corazón de una estrella roja) reflejaba el espíritu revolucionario de una juventud indómita que haría frente sin vacilaciones a los enemigos del pueblo. Los jóvenes socialistas se distinguieron por su combatividad y fueron los primeros en enfrentarse en la calle contra las tropas del nazismo nacional, logrando detener su avance. En esta lucha deja su vida el joven escritor Héctor Barreto, uno de los primeros mártires del socialismo chileno.
A poco andar, los jóvenes socialistas sobresalen por su capacidad política y sus imponderables aportes al desarrollo del PS. Son los jóvenes socialistas los que levantan el perfil revolucionario de movimiento popular durante el gobierno pluriclasista del gobierno de P. Aguirre Cerda ( Frente Popular, 1938). Constantemente los jóvenes están imprimiendo su sello revolucionario y combativo en la línea del PS, es así como tras el XI Congreso General Ordinario del partido, los jóvenes socialistas consolidan su latinoamericanismo integrándose a la Unión de Juventudes Revolucionarias de América Latina. Posteriormente, será uno de sus más connotados dirigentes, el joven Raúl Ampuero, quién se hará cargo de la Secretaria General del PS, destacándose por su dirección clasista y revolucionaria. También en aquella época ya había comenzado a asumir responsabilidades de relevancia nacional el exmiliciano socialista, miembro de la juventud, Salvador Allende Gossens.
Para este periodo, la JS ha consolidado ya su inserción en las universidades, poblaciones y sindicatos, distinguiéndose en todo lugar por su rupturismo con las estructuras burguesas de dominación y luchando por reivindicaciones que integren a la juventud en una sociedad que insiste en marginarla; el derecho a la educación para todos, el, pasaje escolar, el fuero estudiantil, las mejoras laborales, se convierten todas en consignas que rápidamente el sistema el sistema debe satisfacer bajo la presión ejercida por la movilización juvenil.
A comienzos de la década de los 60, los jóvenes socialistas son los primeros en rescatar para Chile las enseñanzas de la reciente Revolución Cubana, primera en América Latina. Los Jóvenes socialistas, motivados por su rebeldía anti-imperialista, destacan la necesidad del levantamiento insurreccional en contra de los enemigos fundamentales: El imperialismo y la burguesía nacional. Son los primeros en sublevarse y salir a las calles a manifestar que el camino cubano debía servirnos de guía.
En los 70, luego de un agitado periodo de lucha de clases de la década pasada, la vanguardia popular cuenta ya con un sólido Movimiento Juvenil, que es el que le imprime su mayor carácter combativo y en donde la JS cumple un importante rol conductor.
En 1971, la XX Conferencia nacional de la JS aprueba un programa y una estructura orgánica que consolidarán su incuestionable perfil revolucionario, marxista y leninista. La JS cuenta ya con un Comité Central acerado y con un Secretario General ejemplar: Carlos Lorca Tóbar, quién dota a la JS de sólidos conocimientos políticos y orgánicos, y métodos científicos de trabajo. Bajo su dirección la JS preside la U.P juvenil y mantiene la unidad del Movimiento Popular desde el ámbito juvenil.
Tras el golpe militar de 1973, numerosos jóvenes socialistas salen a resistir y se enfrentan heroicamente contra las fuerzas golpistas. Posteriormente la JS ofrece sus mejores cuadros para la reconstrucción del PS. Carlos Lorca, Ricardo Lagos Salinas y Ariel Mancilla, algunos de los jóvenes que pasan a integrar la dirección del PS luego del asesinato, exilio, detención o desaparición de muchos de sus miembros. En 1975 sus nombres se sumarán a la nómina de secuestrados por la dictadura.
La JS sacrificó su estructura orgánica ante la necesidad de recomponer el histórico PS; no obstante ya en 1978 logra articularse una dirección de la JS que tendría como misión recobrar su dimensión orgánica. En este período los embates de la dictadura se suceden.continuamente para evitar la reorganización de los jóvenes socialistas, en esta lucha caen, entre otros, Daniel Medel, Flavio en Nicaragua; sin embargo tras un arduo, histórico esfuerzo, la JS inaugura a fines de 1984 una nueva etapa de su desarrollo la XXI Conferencia Nacional que concluye con la definición de una orgánica propia, eligiendo un Comité Central, una Comisión Política y reeligiendo a Carlos Lorca como Secretario General, pero de forma simbólica, ya que mientras no se sepa su paradero se faculta a un Secretario General Subrogante para su reemplazo.
Indudablemente que en todo este trayecto histórico JS ha cumplido con las esperanzas y ha enfrentado los desafíos, resguardando por sobre todas las cosas los valores y la integredidad de nuestro partido.
Actualmente nuestra juventud es la de mayor preferencia por los jóvenes, a pesar del desencanto de la población. La JS se mantiene firme en su lucha contra el capitalismo, luchando por la igualdad y equidad y fundamentándose ideológicamente en la Izquierda.
Para todo Partido, la organización juvenil es su posibilidad de proyectarse al futuro. Aportan a la lucha su vigor, su mística, su impetuosidad, la pureza de sus ideales, su compromiso con las causas más nobles del Movimiento Popular, Ponen su pecho ante las dificultades más grandes. Se enfrentan a los peligros más amenazantes. Con ese espíritu nació la FEDERACIÓN JUVENIL SOCIALISTA. Con esa mística que permitió crear efervescencia en la juventud chilena y combatir en las calles a las Tropas Nazis de Asalto (TNA) del fascismo.
Toda su vida exigiendo movilidad constante, resolver rápidamente los problemas, atacar luego a los enemigos que impiden la cristalización del anhelo de las masas trabajadoras; "La Construcción del Socialismo"..

Mensaje de Salvador Allende a la XX Conferencia Nacional de Juventud Socialista

Muy estimados compañeros de la Juventud Socialista:

Por compromisos internacionales ineludibles, he debido ausentarme del país y coincide con el importante evento de ustedes. Siento no poder concurrir personalmente a él. He querido sí, dejar un testimonio de mi pensamiento. En primer lugar para saludarlos a ustedes, queridos compañeros y a aquellos otros, que vienen de distintos países a prestigiar y a hacer más significativa la reunión de la FJS, en su Congreso. Sé perfectamente bien que ustedes tienen que valorar lo que significa que concurran delegaciones de tantos países amigos y hermanos que traen la experiencia de lo realizado, porque hace tiempo que ya ellos forman parte de los gobiernos, como es el caso de los países socialistas; o de movimientos populares que luchan tesoneramente por hacer posible que el pueblo llegue al Gobierno. Yo quiero, antes que nada, decir con qué satisfacción en los últimos años, he visto el fortalecimiento ideológico y la preparación de nuestros cuadros juveniles y, cómo al mismo tiempo, su organización se ha ido expresando en los comités regionales que abarca todo el país. Por eso, sé que van a concurrir 150 delegados que representan aproximadamente a 15.000 o más militantes y que, junto a ellos, estarán 50 o más delegados fraternales, en especial, mandatarios de la FJS de organismos de masas, sindicatos, federaciones de estudiantes, etc. Es decir, creo que este es el torneo más importante, y es también significativo en lo político, porque es la primera vez que la FJS va a realizar un congreso estando en el partido de Gobierno y siendo Presidente de la República, un militante de ella. Yo quiero entonces dirigirme a ustedes, para señalar el papel trascendente que tiene la juventud en el proceso revolucionario que Chile está viviendo. Me refiero a la juventud elementalmente de la Unidad Popular y me refiero a la juventud chilena también, más allá de las fronteras de la organización que agrupa a los partidos que tienen la base política de la Unidad Popular. Y digo esto, porque somos un país esencialmente joven, por lo tanto, la juventud debe ser la base y el motor de un proceso de cambios en la sociedad chilena. Una y mil veces lo he dicho, que la juventud tiene conciencia de ello. No hay querella generacional ni en el país ni en el partido. Nos sentimos todos militantes de un gran movimiento destinado a realizar la revolución chilena. Nos sentimos todos ubicados en el plano teórico de los que saben que la sociedad capitalista divide a los hombres entre explotados y explotadores, entre oprimidos y opresores. Por eso, jóvenes, adultos o ancianos, que tenemos un mismo pensamiento ideológico, que estamos ubicados en la misma barricada, que luchamos dentro de nuestra realidad por los cambios que, repito, reclama y necesita.
(Salvador Allende a la XX Conferencia Nacional de la JS)

Jaime López Arellano ¿Un doble agente?

Jaime López Arellano
El periodista Juan Azócar prepara hace dos años una biografía de Jaime López, quien fue pareja de Bachelet y en 1975 llegó a convertirse en secretario general del PS. El dirigente se transformó en agente de la Dina y fue descubierto en Villa Grimaldi por Juan Carvajal, ex director de la Secom. Cartas y testimonios detallan la historia de una de las figuras más controvertidas del socialismo.

Jaime Eugenio López Arellano escribió un mensaje en una servilleta durante una reunión clandestina que sostuvo en la Plaza Ñuñoa, en enero de 1976. Se trataba del número uno del PS en Chile, que a los 25 años estaba frente a un ciudadano alemán vinculado a una ONG que conseguía fondos para combatir el régimen militar. El papel manuscrito de López iba dirigido a Luis Lorca, hermano menor del desaparecido diputado Carlos Lorca y entonces encargado de coordinar una red de apoyo a los socialistas en Lima.
"Estoy detenido desde Navidad. Caí preso en un contacto en Gran Avenida con San Joaquín. Nuestras últimas conversaciones han sido grabadas a través de un micrófono que llevo en el cuerpo. He debido hacer esto bajo presiones que algún día espero explicarte. No rompas el contacto conmigo. La Dina sospecharía que te avisé", decía el mensaje a Luis Lorca.
Fue una de las últimas señales de vida que dio López antes de que se perdiera su rastro para siempre, y la única prueba en que reconoció su rol de doble agente.
El ciudadano alemán guardó la servilleta 35 años. La copia del manuscrito está en manos del periodista Juan Azócar, que durante el gobierno de Michelle Bachelet lanzó un libro sobre Carlos Lorca y hace dos años prepara una biografía de López, una de las figuras más controvertidas del PS: para algunos, él es una víctima de la tortura, y para otros, es un traidor. En su investigación, Azócar recogió testimonios desconocidos de su historia personal y política, además de otras pistas que refuerzan las sospechas de algunos socialistas de viejo cuño: la posibilidad de que aún esté con vida, pese a que la Comisión Nacional de Reparación y Justicia consigna que fue detenido por la Dina y le otorgó la condición de detenido desaparecido. Aquí, algunos episodios desconocidos que revela el texto.
Camilo Escalona sostuvo una tensa conversación hace cuatro años con la dirigenta de la Agrupación de DDHH Mireya García. La mujer estaba organizando un memorial a las víctimas del PS durante el régimen militar y la respuesta del senador fue contundente. "Me señaló que el nombre de Jaime López no podía estar en el memorial por el daño que causó a muchos de nuestros compañeros".
Escalona no olvidaba la captura de alrededor de 50 militantes como resultado de la colaboración prestada por López a la Dina. Entre ellos estaba toda su generación y la de Michelle Bachelet, quien fue la pareja de López hasta antes de que se "quebrara". "Para mí fue una tragedia que borré no sólo de mi corazón, sino también de mi cabeza", dijo en 2003.
Todavía no existe certeza del momento exacto en que comenzó a colaborar con los servicios de inteligencia. Ya en los primeros meses de 1974, sin embargo, mostraba conductas que rompían con las normas de seguridad de la vida clandestina y preocupaba a algunos PS. El ex dirigente Jorge Sepúlveda lo relata en el libro. "A Jaime le gustaba mucho tomar: a las siete y ocho de la mañana ya se ponía un pichuncho, mezcla de pisco con vermut".
Ese año, la jerarquía socialista en el exterior lo consideraba un militante audaz. En abril, López llegó a La Habana como representante de la dirección clandestina del PS chileno ante un congreso del partido en La Habana y, de acuerdo a su biografía, "se plantó con aplomo ante Carlos Altamirano y discrepó completamente de su análisis sobre el fracaso de la UP".
Uno de los presentes en la cita, el militante PS Andrés García, recuerda que le llamó la atención el histrionismo del delegado y algunos comentarios fantasiosos sobre la vida de los dirigentes que permanecían en el país. "Han llegado a tal nivel de conciencia, que cada uno de sus miembros porta una pastilla de cianuro en caso de ser capturados", contó López.
Las sospechas frente a su actitud continuaron durante un viaje que realizó a la RDA en mayo de 1975, como encargado internacional del PS. Una macabra broma aún es recordada por sus amigos chilenos exiliados en Berlín. "Se tiró al suelo y comenzó a simular los espasmos que los detenidos tienen cuando son torturados en la parrilla", señala el libro. Los compañeros intentaron pasar por alto el episodio y lo agasajaron con una invitación a comer. López, sin embargo, no dejaba de hablar de su libro de cabecera, La orquesta roja. La novela de Giles Perraul narraba las hazaña de Leopold Treppert, un hábil espía que logró montar una poderosa red de espionaje en la Europa controlada por el nazismo. Con el tiempo, en el entorno de López se darían cuenta de que, en cierta forma, hablaba de sí mismo.
Corría junio de 1975 y toda la cúpula del PS que se encontraba clandestina en Chile cayó en manos de la la Dina. Varios de ellos aún permanecen desaparecidos. En el grupo estaba el ex diputado Lorca, uno de los hombres más cercanos a López y mentor político de la ex Presidenta Bachelet.
La ofensiva contra la directiva del PS en junio de 1975, que se sucedió a la ejecutada contra el MIR el año anterior, terminó con la designación de López como secretario general del partido en la clandestinidad. Pero nadie pudo comunicárselo: los socialistas que estaban en Chile habían perdido contacto con él.
Así fue como para sorpresa de varios de los exiliados en Berlín, López apareció de improviso en esa ciudad, en septiembre de ese mismo año. Algunas piezas no encajaban: el dirigente había ingresado de manera irregular a la república de Erich Honecker.
Azócar explica que "nadie entendía cómo sorteó la vigilancia de la policía de la RDA con un pasaporte falso que, según dijo, fue hecho con precarios métodos". En el documento, López figuraba como un empresario argentino. Años después, el periodista señala que, con seguridad, la identificación le fue facilitada por la Dina.
Ninguno de sus compañeros socialistas sabía a esa altura que el dirigente trabajaba en el negocio de la vida nocturna santiaguina y que solía frecuentar la boite La Sirena, como señala el libro. López participaba en la producción de eventos revisteriles, presumiblemente vinculados a los agentes de inteligencia que asistían a uno de los pocos centros que funcionaban bajo toque de queda.
Para los socialistas en Chile, López aún era su secretario general. En esa condición transgredieron normas básicas de la compartimentación en la clandestinidad, como invitarlo a sus casas, donde vivían con sus familias. A fines de 1975, en una operación fulminante, la Dina encarceló a casi toda la mesa del PS que encabezaba el dirigente y que asumió la conducción interna tras la captura de Carlos Lorca.
Casi todos los integrantes de la dirección de "los pantalones cortos" -denominación que aludía a su juventud- fue tomada prisionera en sus domicilios particulares, los cuales sólo López conocía.
No sería hasta enero de 1976 cuando los socialistas aclararon las dudas que tenían sobre Jaime López. Su biografía describe que entonces un inquietante aviso llegó al partido: "Han visto a Jaime moverse libremente en (Villa) Grimaldi". Azócar describe el episodio que tuvo lugar en el centro de reclusión y que vincula al caso a Juan Carvajal, el ex director de comunicaciones del gobierno de Bachelet. "Es Carvajal, uno de los integrantes de la directiva, quien ve a López a través de la venda. En una de las idas al baño, logra retirar el trapo sucio que le tapa los ojos y en la sala contigua ve a "Pablo", la chapa que él usaba, en condiciones totalmente distintas a la del resto de los detenidos que allí se amontonan: sin vendas y con sus característicos anteojos", consigna la investigación.
El libro también aborda la compleja personalidad de López, que para muchos fue un factor determinante en el rol de doble agente que terminó desempeñando. A través de testimonios recogidos de su época de adolescente se perfila a un joven con un afán aventurero, a quien le gustaba moverse en los extremos. Jorge Guerra, su ex compañero de curso en el Liceo Eduardo de la Barra, señala: "Daba la sensación de que buscaba provocar. Una vez, durante nuestro último año de clases, llegó totalmente ebrio, despertando, claro, toda nuestra admiración".
López destacó tempranamente como un cuadro político. La capacidad ejecutiva de este hijo de un trabajador ferroviario lo convirtió en secretario de organización de la Juventud Socialista, en 1971.
En el ejercicio de su cargo en la JS también es recordado por conductas excéntricas. El ex dirigente Enrique Sepúlveda relata que "un día podía estar resumiéndote el último debate teórico sobre marxismo y al otro mandarse un número de cabro chico (…). Una vez, yo estaba estudiando cuando de repente me puso una pistola en la nuca en son de broma".
En los meses previos al golpe, el desaparecido dirigente tuvo una fuerte presencia en los medios. Ya era reconocido por su preparación política y capacidad de oratoria. "¡Los fascistas lo pensarán dos veces antes de iniciar un paro insurreccional cuando vean en nosotros la disposición de darlo todo por la patria, la revolución y el socialismo!", improvisó en uno de sus últimos discursos, antes de sumergirse en la clandestinidad.
Han pasado 35 años desde la última vez que Jaime López dio señales de vida. En el mensaje que le envió a Luis Lorca a través de una servilleta -enero de 1976- pidió en forma explícita no hacer pública su detención. No sólo eso: reconoció que los organismos de seguridad lo estaban "usando para penetrar las redes internacionales" (del partido).
En febrero, envió otra carta, esta vez a su madre, Marta Arellano. López no dijo nada de su detención ni de su rol en la Dina y su propósito fue más bien evitar que sus parientes continuaran gestionando ante la justicia su "liberación". El dirigente estaba desaparecido desde hace meses.
"Producto de una lamentable confusión (…). Yo estoy bien y espero estarlo por largo tiempo (…).Vieja querida (…), lamento haberte traído más angustia", escribió López a su madre.
Marta Arellano asegura que desde 1976 no ha recibido noticias de su hijo. No cree que pueda estar vivo después de tanto tiempo, como sospechan muchos dirigente del PS. "Puede que Jaime haya pertenecido a la Dina y que lo hayan quebrado en la tortura, pero si estuviese con vida él habría encontrado el mecanismo para evitar que yo viviera con esta angustia todos estos años", contó al periodista.
Otros testimonios incorporados a la investigación entregan nuevas pistas que alimentan las dudas que existen sobre su muerte. El autor de su biografía recogió el relato de dos personas que narran circunstancias en que se encontraron con él cara a cara. Uno de ellos es Hernán Riffo Zambrano. Detenido en mayo de 1980, en la Quinta Comisaría de Conchalí, asegura que el desaparecido dirigente estaba entre los agentes de la CNI que lo interrogaron. Como militante del PS, Riffo identificaba perfectamente a López.

Las Primeras 40 Medidas de la Unidad Popular

1. SUPRESIÓN DE LOS SUELDOS FABULOSOS Limitaremos los altos sueldos de los funcionarios de confianza. Terminaremos con la acumulación de cargos y sueldos (Consejerías, Directorios, Representaciones). Terminaremos con los gestores administrativos y traficantes políticos.

2. ¿MÁS ASESORES? ¡NO! Todo funcionario pertenecerá al escalafón común y ninguno estará al margen de las obligaciones del Estatuto Administrativo. En Chile no habrá más ASESORES.
3. HONESTIDAD ADMINISTRATIVA Terminaremos con los favoritismos y los saltos de grados en la Administración Pública. Habrá inamovilidad funcionaria. Nadie será perseguido por sus ideas políticas o religiosas; se atenderá a la eficiencia, la honradez y el buen trato con el público de los funcionarios de Gobierno.
4. NO MÁS VIAJES FASTUOSOS AL EXTRANJERO Suprimiremos los viajes al extranjero de los funcionarios del régimen; salvo aquéllos indispensables para los intereses del Estado.
5. NO MÁS AUTOS FISCALES EN DIVERSIONES Los automóviles fiscales no podrán usarse bajo ningún pretexto con fines particulares. Los vehículos que queden disponibles se utilizarán para fines de servicio público, como transporte de escolares, traslados de enfermos de las poblaciones o vigilancia policial.
6. EL FISCO NO FABRICARÁ NUEVOS RICOS Estableceremos un control riguroso de las rentas y patrimonios de los altos funcionarios públicos. El gobierno dejará de ser una fábrica de nuevos ricos.
7. JUBILACIONES JUSTAS, NO MILLONARIAS Terminaremos con las jubilaciones millonarias, sean parlamentarias o de cualquier sector público, o privado, y utilizaremos esos recursos en mejorar las pensiones más bajas.
8. DESCANSO JUSTO Y OPORTUNO Daremos derecho a jubilación a todas las personas mayores de 60 años, que no han podido jubilar, debido a que no se les han hecho imposiciones.
9. PREVISIÓN PARA TODOS Incorporaremos al sistema previsional a los pequeños y medianos comerciantes, industriales y agricultores, trabajadores independientes, artesanos, pescadores, pequeños mineros, pirquineros y dueñas de casa.
10. PAGO INMEDIATO Y TOTAL A LOS JUBILADOS Y PENSIONADOS Pagaremos de una sola vez los reajustes del personal en retiro de las Fuerzas Armadas, y haremos justicia en el pago de pensionados y montepiadas del Servicio de Seguro Social.
11. PROTECCIÓN A LA FAMILIA Crearemos el Ministerio de Protección a la Familia.
12. IGUALDAD EN LAS ASIGNACIONES FAMILIARES Nivelaremos en forma igualitaria todas las asignaciones familiares.
13. EL NIÑO NACE PARA SER FELIZ Daremos matrícula completamente gratuita, libros, cuadernos y útiles escolares sin costo, para todos los niños de la enseñanza básica.
14. MEJOR ALIMENTACIÓN PARA EL NIÑO Daremos desayuno a todos los alumnos de la enseñanza básica y almuerzo a aquellos cuyos padres no se lo puedan proporcionar.
15. LECHE PARA TODOS LOS NIÑOS DE CHILE Aseguraremos medio litro de leche diaria como ración a todos los niños de Chile.
16. CONSULTORIO MATERNO-INFANTIL EN SU POBLACIÓN Instalaremos consultorios materno-infantiles en todas las poblaciones.
17. VERDADERAS VACACIONES PARA TODOS LOS ESTUDIANTES Se invitará al Palacio Presidencial de Viña del Mar a los mejores alumnos de la enseñanza básica, seleccionados de todo el país.
18. CONTROL DEL ALCOHOLISMO Combatiremos el alcoholismo no por los medios represivos, sino por una vida mejor y erradicaremos el clandestinaje.
19. CASA, LUZ, AGUA POTABLE PARA TODOS Realizaremos un plan de emergencia para la construcción rápida de viviendas y garantizaremos el suministro de agua por manzana y luz eléctrica.
20. NO MÁS CUOTAS REAJUSTABLES "CORVI" Suprimiremos los reajustes de los dividendos y las deudas a la CORVI.
21. ARRIENDOS A PRECIOS FIJOS Fijaremos el 10% de la renta familiar como máximo para el pago de arriendo y dividendos. Supresión inmediata de los derechos de llave.
22. SITIOS ERIAZOS ¡NO!, POBLACIONES ¡SÍ! Destinaremos todos los sitios eriazos fiscales, semifiscales o municipales a la construcción.
23. CONTRIBUCIONES SÓLO A LAS MANSIONES Liberaremos del pago de contribuciones a la casa habitación hasta un máximo de 80 metros cuadrados donde vive permanentemente el propietario y no sea de lujo o de balneario.
24. UNA REFORMA AGRARIA DE VERDAD Profundizaremos la Reforma Agraria, que beneficiará también a medianos y pequeños agricultores, minifundistas, medieros, empleados y afuerinos. Extenderemos el crédito agrario. Aseguraremos mercado para la totalidad de los productos agropecuarios.
25. ASISTENCIA MÉDICA Y SIN BUROCRACIA Eliminaremos todas las trabas burocráticas y administrativas que impiden o dificultan la atención médica de imponentes y cesantes.
26. MEDICINA GRATUITA EN LOS HOSPITALES Suprimiremos el pago de todos los medicamentos y exámenes en los hospitales.
27. NO MÁS ESTAFA EN LOS PRECIOS DE LOS REMEDIOS Rebajaremos drásticamente los precios de los medicamentos, reduciendo los derechos e impuestos de internación de las materias primas.
28. BECAS PARA ESTUDIANTES Estableceremos el derecho a becas en la enseñanza básica, media y universitaria de todos los buenos alumnos, en consideración al rendimiento y a los recursos económicos de sus familias.
29. EDUCACIÓN FÍSICA Y TURISMO POPULAR Fomentaremos la educación física y crearemos campos deportivos en las escuelas y todas las poblaciones. Toda escuela y toda población tendrá su cancha. Organizaremos y fomentaremos el turismo popular.
30. UNA NUEVA ECONOMÍA, PARA PONER FIN A LA INFLACIÓN Aumentaremos la producción de artículos de consumo popular, controlaremos los precios y detendremos la inflación a través de la aplicación inmediata de la nueva economía.
31. NO MÁS AMARRAS CON EL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL Desahuciaremos los compromisos con el Fondo Monetario Internacional y terminaremos con las escandalosas devaluaciones del escudo.
32. NO MÁS IMPUESTOS A LOS ALIMENTOS Terminaremos con las alzas de los impuestos que afectan a los artículos de primera necesidad.
33. FIN AL IMPUESTO DE LA COMPRAVENTA Suprimiremos el impuesto a la compraventa y lo reemplazaremos por otro sistema más justo y expedito.
34. FIN A LA ESPECULACIÓN Sancionaremos drásticamente el delito económico.
35. FIN A LA CESANTÍA Aseguraremos el derecho de trabajo a todos los chilenos e impediremos los despidos.
36. TRABAJO PARA TODOS Crearemos de inmediato nuevas fuentes de trabajo con los planes de obras públicas y viviendas, con la creación de nuevas industrias y con la puesta en marcha de los proyectos de desarrollo.
37. DISOLUCIÓN DEL GRUPO MÓVIL Garantizaremos el orden en los barrios y poblaciones y la seguridad de las personas. Carabineros e Investigaciones serán destinados a cumplir una función esencialmente policial contra la delincuencia común. Eliminaremos el Grupo Móvil y sus miembros reforzarán la vigilancia policial.
38. FIN A LA JUSTICIA DE CLASE Crearemos un procedimiento legal rápido y gratuito con la cooperación de las Juntas de Vecinos, para conocer y resolver casos especiales, como pendencias, actos de matonaje, abandono del hogar y atentado contra la tranquilidad de la comunidad.
39. CONSULTORIOS JUDICIALES EN SU POBLACIÓN Estableceremos consultorios judiciales en todas las poblaciones.
40. CREACIÓN INSTITUTO NACIONAL DEL ARTE Y LA CULTURA Crearemos el Instituto Nacional del Arte y la Cultura y Escuelas de formación artística en todas las comunas.

El Último Combate de Salvador Allende

El ataque final sobre el Palacio de La Moneda empezó hacia las 11 de la mañana del 11 de septiembre de 1973. El asalto fue feroz y todo presagiaba una caída rápida del gobierno de Salvador Allende.
Pero no sucedió así. Medio centenar de hombres, entre escoltas, un grupo de médicos voluntarios, funcionarios, y unos 17 jóvenes entrenados en Cuba y Bolivia, llamado 'Grupo de Amigos Personales de Allende', resistieron el ataque por más de cinco horas.
"El GAP eran los verdaderos héroes de la protección del Presidente", dijo Juan Seoane, jefe de 16 policías escoltas del Presidente, que entonces tenía 44 años. "Tenían como promedio 20 años, estaban ahí, por ideal político, no cobraban sueldo... les daban, casa y comida porque vivían ahí (con el mandatario)".
Allende llegó temprano a La Moneda el día del golpe con varios asesores y 20 de sus amigos personales.
"Llegó con Danilo Bartulín (amigo y médico personal), con el casco que le pasó el capitán José Muñoz y con un AK-47", dijo Seoane que llevó pistolas, cuatro ametralladoras y una caja de balas. "Sé que era un AK exactamente igual a la que le regaló Fidel Castro, pero no me consta".
El mandatario pronunció dos cortos mensajes radiales y los jefes militares transmitieron su primer bando que lo conminaba a entregar su cargo. "El palacio era un hervidero de gente", dijo Seoane.
Tras el bando, Allende pidió que se fueran unas 50 personas, incluidas dos de sus hijas, funcionarios y el alto mando de los policías carabineros, ya destituido por los generales golpistas.
Se quedó con 16 amigos personales, 17 policías escoltas, algunos asesores y ocho médicos que también lo custodiaban. Las armas de mayor calibre, en su poder, eran ametralladoras punto 30 y RPG-7 lanzamorteros.
"Nos empezaron a distribuir inmediatamente los lugares de defensa que teníamos que tener", dijo Pablo Zepeda, conocido como "Ignacio", 22 años entonces y quien alcanzó a entrar a La Moneda antes de ser cercada. "A mí me tocó el segundo piso". Hacia las diez de la mañana, empezó el tiroteo entre resistencia y soldados, hasta que minutos después los tanques empezaron a disparar sus morteros, que hacían saltar las paredes en pedazos.
"El doctor me manda a llamar y me dice 'queda liberado del servicio', a lo que respondo 'me quedo''', dijo Seoane. "Yo sabía que se iba a quedar 'porque los viejos robles mueren de pie', me respondió". En esos momentos, Domingo Blanco, 'Bruno', jefe de seguridad personal de Allende, era detenido cerca de La Moneda junto con 7 amigos personales más y la secretaria del gobernante, Miriam Contreras, 'Payita', que iba con su hijo. Los policías cambiaron de opinión y dejaron pasar a 'Payita', que ese día vio por última vez a su hijo. Blanco, con 31 años, también desapareció.
El médico y ex ministro de Salud Arturo Girón quitó al mandatario de una ventana, "donde estaba tirado en el suelo disparando", dijo Seoane. "Lo pesca (atrapa) de los pies y lo saca arrastrando". "Nos tiran gases lacrimógenos y nos hacían mucho daño, pero con las máscaras nos íbamos turnando, porque éramos como cincuenta", dijo Seoane.
"EL AVIÓN SE CAE"
A media mañana Pinochet, por intermedio del jefe del Estado Mayor de Defensa Patricio Carvajal, ofreció a Allende un avión para sacarlo del país con su familia. Carvajal le preguntó por radio: "¿O sea que se mantiene el ofrecimiento de sacarlo del país?".
"Se mantiene el ofrecimiento de sacarlo del país, pero el avión se cae, viejo, cuando vaya volando", dijo Pinochet.
Antes del mediodía, dos aviones Hawker Hunter dejaron caer una veintena de misiles sobre La Moneda.
"Allende creía mucho en esos símbolos republicanos y pensaba que los militares no se atreverían a bombardear La Moneda", dijo otro de sus amigos personales, Milton Silva, o 'Rodrigo', con 22 años entonces.
Zepeda, que aún vive en Chile, dijo que "cuando empezó (el bombardeo), eso era un infierno abajo, porque cada proyectil que caía en el interior del palacio todo se remecía con la onda expansiva, nos levantaba del suelo... además empezó a quemarse todo el palacio".
El bombardeo no causó bajas pero sí gigantescos daños a La Moneda, que quedó a oscuras, y con lenguas de fuego que avanzaban rápidamente por sus cuatro costados. "Estábamos en el segundo piso y tuvimos que bajar al primero, el incendio empezó en el segundo piso", dijo Zepeda. "La situación era insostenible".
Ante la amenaza de proseguir el bombardeo y tras hablar con un par de asesores, Allende decidió rendirse para evitar un derramamiento inútil de sangre, dijo el jefe de policías Seoane.
El mandatario ordenó a sus leales formarse en fila en un pasillo que daba a la calle Morande, por donde entraban jefes de estado. "Da la instrucción de llevar una bandera blanca", dijo Seoane. "El doctor va a ser el último en salir".
LA CAÍDA DE LA RESISTENCIA
Todos fueron tomados prisioneros, salvo los médicos que fueron liberados a excepción de Guijón, que fue llevado a una isla en el estrecho de Magallanes hasta diciembre. Luego fue llevado a Santiago, donde lo privaron del sueño por días, hasta que lo hicieron aparecer en TV para dar testimonio del suicidio de Allende.
Seoane fue llevado a las caballerizas junto al resto de los detenidos.
"Llegaron unos soldados... y empezaron a amarrarnos los pies y las manos a la espalda, con alambre y alicate", dijo. "Llegaron dos camiones y vinieron unos soldados de mayor graduación con una lista y empezaron a llamar por nombre, al que decía 'aquí', lo iban a buscar cuatro soldados y los tiraban adentro del camión".
Él y sus policías fueron liberados posteriormente por haber mostrado lealtad a su jefe derrocado.
Zepeda se salvó porque no fue llevado a las caballerizas y Silva se puso un abrigo largo para ocultar su uniforme verde oliva, se escondió en la residencia de Allende. Luego en una de las casas de seguridad del grupo y después se asiló en la embajada de Venezuela.
El resto de los grupos de amigos personales de Allende fueron llevados a unos terrenos del ejército en Peldehue, al norte de Santiago, donde los esperaba una gigantesca fosa común. Los pararon en la orilla y los acribillaron, para enseguida dinamitarlos, según estableció una investigación judicial.
Cinco años después, algunos soldados removieron los restos y los lanzaron al mar para que no fueran encontrados.
Tiempo después aparecieron unos 400 diminutos fragmentos de hueso, que fueron identificados por funcionarios del Servicio Médico Legal como de los amigos personales de Allende.
CLAVES
Cómplices. El principal gremio de los periodistas de Chile señaló que parte de la prensa fue "cómplice de las violaciones de los derechos humanos" durante la dictadura de Pinochet e instó a algunas empresas periodísticas a asumir su responsabilidad.
Bachelet. La candidata presidencial afirmó que el golpe de Estado y las violaciones de los DDHH no fueron justificables ni inevitables.
DATOS
76% de los chilenos consideran a Pinochet "un dictador".
9% lo considera "un buen presidente".

Palabra de GAP

"Hoy nuestra historia resulta incómoda para el sistema", dice Manuel Cortés Iturrieta, presidente de la Agrupación de Sobrevivientes del Dispositivo de Seguridad del presidente Salvador Allende, entidad que nació para rescatar el legado de ese puñado de hombres. Aquel 11 de septiembre de 1973, Manuel Cortés se atrincheró en el Ministerio de Obras Públicas junto a siete compañeros. Luego vino la clandestinidad, el exilio, la preparación militar y nuevamente la lucha, esta vez en la revolución sandinista donde fue miembro del estado mayor adjunto del Frente Sur del FSLN.
En la actualidad, Manuel Cortés es miembro del comité central del Partido Socialista: "Nuestra lucha es contra los sectores socialdemócratas que traicionaron el carácter popular y revolucionario del partido", sostiene.
¿Cómo fueron los comienzos del GAP y cuál era el grado de formación militar con que contaban ?
"Cuando Salvador Allende gana las elecciones en 1970, lo acompañaban tres o cuatro compañeros y amigos. Se vio la necesidad de crear un equipo más profesionalizado que se encargara de su seguridad personal. Allende le pidió al PS que dispusiera para esa tarea a algunos compañeros que tenían conocimientos específicos. Existía en el PS un sector que pertenecía al Ejército de Liberación Nacional (ELN), que daba apoyo al ELN boliviano. Teníamos cierto conocimiento de armamento, inteligencia, etc. El primer grupo de diez GAP fue conformado por cinco 'elenos' y cinco compañeros del MIR".(*)
"Fui contactado por el jefe del ELN en Chile, el 'Comandante Joaquín', Rolando Calderón, dirigente de la Confederación Ranquil que cuando fue nombrado ministro del Trabajo dejó de ser el revolucionario que conocíamos.
En los primeros días trabajábamos veinte horas diarias. Eso nos provocó un desgaste enorme. En seis meses conformamos dos escoltas. Esto nos permitió dividir funciones en días de trabajo, de instrucción y descanso. Mientras la escolta "A" trabajaba 24 horas, la "B" tenía descanso, y así sucesivamente.
Allende dormía muy poco y nosotros también. El presidente terminaba de trabajar en La Moneda entre ocho y diez de la noche. Luego tenía reuniones o una comida en otro lugar. Más tarde, en su casa, sostenía uno o dos encuentros con sus asesores, terminando su jornada entre las dos y tres de la mañana. Sin embargo, como no le gustaba acostarse inmediatamente, nos invitaba a jugar ajedrez y a conversar. Cuando lográbamos que se fuera a dormir, teníamos un puesto de guardia contiguo a su habitación. Llamábamos a este lugar la "guardia del 14" porque había un citófono con ese número. El relevo era cada media hora, entre cuatro y seis y media de la mañana. A esa hora hacíamos 30 minutos de ejercicio. Luego, una ducha, el desayuno y a las ocho en punto teníamos que estar listos con los vehículos y el plan de ruta del día".

EL "COMPAÑERO PRESIDENTE"
¿Cómo era la relación de Allende con ustedes?
"Mantuvo siempre un trato cordial con quienes trabajamos a su lado. Era una relación de compañeros, fluida y abierta. A veces nos hacía preguntas sobre economía y nos dejaba 'pillos'. Eso nos obligó a estudiar para no quedar en ridículo. Comenzamos a leer un resumen de prensa que llegaba todos los días desde La Moneda, a las cinco y media de la mañana. Nos peleábamos esa información para leerla antes que él y estar bien informados. Con los años, me di cuenta que muchas veces le contestábamos barbaridades, a pesar de nuestro esfuerzo por informarnos. Sin embargo, él siempre tuvo paciencia, explicándonos el por qué de cada cosa. Fue así como nos hizo comprender la necesidad de un proyecto que buscaba utilizar el Estado burgués para hacer los cambios sociales y transitar hacia el socialismo, con el menor costo posible. Para Allende era fundamental aumentar el grado de conciencia del pueblo, con el fin de posibilitar los cambios profundos en la sociedad. Su consecuencia con esa idea, lo prueba el hecho que ganó las elecciones con un 36 por ciento y en tres años de gobierno aumentó el apoyo del pueblo a casi 50 por ciento. Una de las mayores riquezas del proyecto de la Unidad Popular fue abrir espacios de participación y de conciencia política".
¿Qué aspecto de la personalidad de Allende destacaría más?
"Su capacidad para comunicar su pensamiento a cualquier persona. Podía hablar de temas políticos, económicos o filosóficos con cualquier persona y darse a entender perfectamente. Era un placer escucharlo y creo que por eso -además de su valentía, dignidad y consecuencia- la gente todavía no lo olvida. Esa semilla que dejó en la conciencia de nuestro pueblo, es urgente rescatarla".
Con la perspectiva del tiempo, ¿cree que era viable una revolución sin contemplar el factor militar?
"Veíamos que la dimensión militar iba a presentarse en algún momento. Los planes de la Unidad Popular y nuestro partido era preparar condiciones para el momento en que viniera el enfrentamiento. Allende lo tenía claro y confió en su capacidad para convencer a los altos mandos de las Fuerzas Armadas y acercarlas al proyecto. Pensaba que su carácter nacionalista identificaría a los militares y permitiría convencer a los altos mandos, o al menos a parte de ellos. El grave error fue no tomar en cuenta la influencia del gobierno norteamericano sobre los uniformados chilenos y la extracción de clase de las cúpulas militares".
Desde el punto de vista militar, ¿cuál es la evaluación que hacen ustedes del golpe militar? ¿Manejan algún número de bajas de los militares?
"Es difícil cuantificar las bajas de las Fuerzas Armadas(**). Desde que comenzaron a atacar La Moneda, a partir de las 07:50 horas, hicieron alrededor de cuatro o cinco ofensivas, que fueron repelidas. Eso los obligó a utilizar artillería y disparar con tanques contra el palacio. Luego vino el bombardeo aéreo y sólo lograron doblegar a los compañeros que defendieron el palacio cuando se les acabó el parque. Nosotros tuvimos sólo dos heridos, además de la dolorosa pérdida del presidente Allende y del periodista Augusto Olivares que se suicidaron. Los compañeros heridos después fueron desaparecidos".
¿No pensaron ustedes o el presidente Allende salir de La Moneda para encabezar la resistencia desde otro lado?
"Si, e incluso hicimos dos intentos pero fueron rechazados por Allende. Contacté por teléfono a 'Aníbal' (Juan José Montiglio, actualmente desaparecido), que teníamos salida hacia calle Bandera. Contábamos con vehículos con los cuales podríamos haber intentado romper el cerco. Mandé a Patricio Quiroz -uno de los choferes, que actualmente vive en México- para que explicara el plan en La Moneda. Atravesó Morandé en medio de una andanada de balas pero Allende se negó rotundamente. Incluso lo increpó ordenándole volver a su puesto. Cuando regresó al MOP, lo mandé nuevamente para que trajera al presidente como fuera. Lamentablemente, esta vez no pudo llegar. Yo quería sacar al presidente y llevarlo al sector sur de Santiago donde teníamos infraestructura. La idea era pasarlo a la clandestinidad. Con el presidente vivo creo que hubiera existido mayor resistencia popular, una presión internacional mayor y hubiésemos contado con la conducción de un líder de la estatura de Salvador Allende".
¿Por qué cree usted que Allende se negó a salir de La Moneda?
"Creo que Allende estuvo muy solo en el tiempo previo al golpe. Existían diferencias entre los partidos de la Unidad Popular. El programa de la UP para seis años de gobierno se había cumplido en tres. Había que crear una prolongación de ese proyecto y fue en ese punto donde no hubo acuerdo. Los comunistas planteaban que había que consolidar, los socialistas decían que había que avanzar sin transar y el MIR, aunque no formaba parte de la UP, señalaba que era el momento de crear poder popular. Incluso dentro del propio Partido Socialista hubo gente que quería pasarle por arriba al presidente. El día del golpe Carlos Altamirano, secretario general del PS, envió a La Moneda a Hernán del Canto, uno de los encargados del aparato militar del partido, para que solicitara instrucciones a Allende. La respuesta del presidente fue clara y precisa: 'Si ustedes no saben lo que tienen que hacer, yo sí tengo claro lo que debo hacer'. Fue su respuesta a los que hicieron 'gárgaras' con balas y que llegado el momento se paralizaron y lo dejaron solo".
En este mismo contexto, ¿cómo evalúa la actitud de los dirigentes de la Unidad Popular para el golpe y cómo ha sido su actuación posterior?
"La mayoría de los que sobrevivieron y tuvieron cargos fueron siempre inconsecuentes. Cuando surge el gobierno de la Unidad Popular todos los partidos de Izquierda tuvieron un aumento explosivo de militantes. El PS subió de 60 mil a 120 mil. Se montaron al carro de la victoria muchos oportunistas que tenían un buen discurso pero que nunca dejaron de ser oportunistas. Lamentablemente, no fuimos capaces de detectarlos. Uno fue Ariel Ulloa: para el 11 de septiembre era el encargado de la defensa del gobierno y a las 9:00 de la mañana del 12 de septiembre ya estaba asilado en la embajada de Argentina. En el exilio, lejos de aportar a la lucha, fue un elemento de discordia. Con la Concertación fue alcalde de Concepción y una vez más dio las espaldas al pueblo y a sus ex compañeros. Lamentablemente, abundan los Ulloa en la historia reciente".
¿Qué significó para usted el golpe militar?
"Mi esposa había tenido quince días antes del golpe a nuestro hijo Rodrigo en el hospital de Chuquicamata. El niño nació por cesárea y venía con síndrome de Down. La dejaron con detención domiciliaria y se negaron a devolverle al niño, mientras yo no me entregara. Finalmente, logré ingresar con mi familia a la embajada de México. Ellos partieron al exilio en diciembre de 1973 y yo quedé diferido con otros 72 compañeros hasta el 2 de junio de 1974"

EXILIO Y LUCHA INTERNACIONALISTA
¿Cómo fue su vida en el exilio?
"Viví en México dos años. En 1975 hubo un refichaje en el PS y fui nominado para seguir la carrera militar en un país hermano. Mi vida en esos años fue de trabajo y estudio. Estuvimos seis meses como cadetes, siguiendo todos los cursos. Posteriormente, pasamos a la Escuela Superior de Guerra. El compromiso del partido era que una vez graduados regresaríamos a Chile para aportar en la lucha antidictatorial. Sin embargo, cuando llegó el momento se nos planteó que las condiciones no estaban dadas. Continuamos nuestro aprendizaje y tuvimos una experiencia al mando de una tropa de combate. Luego fui instructor en especialidades de armamento. Pasaba el tiempo y nuestra ansiedad por luchar en Chile aumentaba. En el país amigo que tan generosamente nos tendió la mano, ya no hallaban qué hacer con nosotros".
¿Cómo enfrentaron esa situación?
"Fue en ese momento cuando se produjo la crisis que provocó la división del PS en 1978. Nosotros que constituíamos núcleos compartimentados, le planteamos a Carlos Altamirano su responsabilidad en los problemas que enfrentaba el partido. Le señalamos, además, que no esperara de nosotros apoyo irrestricto porque nuestra situación también era responsabilidad suya, producto de sus continuas negligencias. Había llegado el momento de cumplir el objetivo por el cual habíamos dejado todo. En ese marco, planteamos variantes, entre la cuales estaba ir a combatir a Nicaragua para ayudar a los sandinistas. Como el 80 por ciento de los cuadros militares del partido estábamos en esa posición, Altamirano accedió. Si nuestra lucha internacionalista en Nicaragua hubiese dependido sólo de los dirigentes del partido, jamás habríamos participado".

REGRESO AL OTRO CHILE
¿Cuándo regresó a Chile y cómo fue su reencuentro con el país?
"Regresé a Chile dos veces: en 1987 ingresé clandestino. En la práctica se estaba dando una salida negociada a la dictadura. Esta alternativa fue apoyada por la Internacional Socialdemócrata, el Vaticano y el Departamento de Estado norteamericano".
¿Cuál es su opinión de los gobiernos de la Concertación?
"Han sido administradores de un sistema que fue impuesto a sangre y fuego. No han realizado ningún cambio sustantivo del sistema neoliberal y, en ese sentido, engañaron a gran parte del pueblo. Del programa prometido no se ha cumplido prácticamente nada. Es un hecho indesmentible. Pienso que Lagos no tiene voluntad de impulsar cambios importantes".
Uno de los problemas que enfrenta la Izquierda es la falta de un proyecto o programa político que le permita hacer frente al sistema neoliberal. ¿Cree que el programa de la UP tiene vigencia?
"El diagnóstico de ese programa, es vigente. El problema real no pasa porque la Izquierda no tenga proyecto sino por la falta de dirigentes a la altura de las circunstancias, capaces de recomponer la Izquierda. Estudiar y discutir el programa de la Unidad Popular, readecuándolo en aquellos aspectos que sea necesario, sería un excelente punto de partida para reorganizarnos".
¿Cree entonces que es posible construir una alternativa de Izquierda?
"No sólo es posible sino además se están dando las condiciones para recomponer esa Izquierda que el pueblo requiere. Está claro que el sistema neoliberal es incapaz de dar respuesta a las necesidades de la población. El mercado no soluciona los problemas de alimentación, salud, vivienda y educación de toda la gente. Nuestro deber es hacer conciencia que el Estado debe cumplir un rol importante, sobretodo en este momento en que el capital privado se niega a realizar inversiones para aumentar el empleo".
En este proceso de construcción, ¿qué errores de la Unidad Popular no podrían volver a cometerse?
"Uno de los principales errores que cometimos fue nuestro voluntarismo. La Unidad Popular enseñó que los procesos tienen su propio ritmo y que los cambios no los hacen las vanguardias sino todo el pueblo. Muchas veces el que va al final de la fila es el que marca el ritmo y eso hay que tomarlo en cuenta".
¿Cómo ha sido el proceso de reinserción de ustedes desde el punto de vista de la subsistencia? ¿El Estado les ha concedido alguna pensión o acceso a planes de salud?
"Hemos pedido en reiteradas oportunidades al Partido Socialista que se otorgue una pensión de gracia al menos a quienes están en peores condiciones. Desde hace cuatro años hemos enviado muchas cartas al ministro del Interior y también al presidente de la República. Hasta la fecha no hemos recibido respuesta. Lo asumimos como un desprecio por el papel que jugamos los GAP. Esto es consecuente con los objetivos de este gobierno: consensuar la historia. No le conviene reconocer que actuamos en forma consecuente y leal, defendiendo la Constitución y al gobierno legítimo. Somos incómodos para el sistema"
MANUEL HOLZAPFEL G