sábado, 28 de marzo de 2015

Acta de Fundación y Acta de Seción del Partido Socialista de Chile

Acta de Fundación del Partido Socialista de Chile


El 6 de diciembre de 1934, en la Notaría Luis Azócar Álvarez, se protocolizó un resumen del Acta de Fundación y el Programa de Acción Inmediata del PS, trámite que se efectuó para legalizar el nuevo Partido. Sesión celebrada el 19 de abril de 1933, para constituir el Partido Socialista. ACTA
En Santiago de Chile, a 19 de abril de 1933 a las 22 horas en la calle Serrano 150, se celebró la sesión de constitución del Partido Socialista, con asistencia de los señores Luis de la Barra, Arturo Bianchi, Edmundo Bruna, Carlos Cristi, Juan Díaz, Manuel Fernández, Moisés Gajardo, Luciano Kulcewzki, Roberto Letelier, Guillemo Macenlli, Luis A. Salinas, Justo Venero, Carlos Bustamante, Hernán Gaete, Luis González, Carlos Jaramillo, David Jiménez, Luis Latorre, Gerardo López, Luis Rojas, Eduardo Rodríguez, Eduardo Ugarte, David Uribe, Luis Valdés, Jaime Vidal Oltra, Manuel Zúñiga, Héctor Acosta, Ramón Arriagada, Mario Antonioletti, Daniel Acuña, Javier Bravo, Fernando Celis, Carlos Caro, Carlos Charlín, René Fuentes, Juan Gómez, Eugenio González, Marmaduque Grove, Hugo Grove, Guillermo Herrera, Mario Inostroza, Federico Klein, Alfredo Lagarrigue, Víctor López, Benjamín Piña, Albino Pezoa, Augusto Pinto, Arturo Ruiz, Zacarías Soto, Oscar Schnake, Pedro Uribe, Antonio Mansilla, Raúl Boza, Ricardo Echeverría, Carmelo Espinoza, Oscar Fuentes, Enrique Guillet, Armando Herrera, Juan Jabalquinto, Eugenio Mateluna, Eugenio Matte Hurtado, Humberto Miranda, Enrique Mozo, Oscar Pizarro. Luis Pray, Oscar Soto, Germán Schaad, Luis Tejos, Filomeno Vásquez y Roberto Zambelli.
El señor Schnake hace presente que se citó a esta reunión en la que se encuentran delegados de la Orden Socialista, del Partido Socialista Marxista, de la Acción Revolucionaria Socialista y de la Nueva Acción Pública, con el objeto de proceder a la fusión de estos grupos y de constituir el Partido Socialista.
El señor Eduardo Rodríguez expresa en nombre de la dirección del Partido Socialista Marxista que éste acepta la constitución del Partido Socialista, al cual se incorporarán todos sus miembros, disolviéndose, por consiguiente, el grupo a que pertenece.
El señor Bianchi, en representación de la Orden Socialista, adhiere a lo expresado por el señor Rodríguez.
El señor Enrique Mozo, en representación de la Nueva Acción Pública, hace igual declaración.
Finalmente. el señor Schnake, en representación de la Acción Revolucionaria Socialista, adhiere a las declaraciones anteriores.
El señor Eugenio Matte declara que queda constituido el Partido Socialista, se felicita del éxito que significa para la causa socialista la fusión de todos los grupos que luchan por la implantación de la doctrina y del régimen socialista y declara que tiene la firme convicción de que la unión de todos los trabajadores manuales e intelectuales conducirá a satisfacer los anhelos de redención del proletariado.
El señor Marmaduke Grove exhorta a todos los camaradas presentes a luchar con fe inquebrantable por el triunfo de la causa socialista.
Se designa una comisión compuesta por los señores Eugenio Matte, Oscar Schnake, Eduardo Ugarte, Enrique Mozo, Luis de la Barra y Arturo Bianchi para que propongan en la próxima reunión la Declaración de Principios del Partido Socialista y para que se preparen las bases fundamentales del programa que ha de discutirse en la próxima Convención.
Se acordó, además, celebrar un Congreso Nacional del Partido Socialista en octubre próximo.
A propuesta del señor Eugenio Matte y por aclamación se designó una mesa directiva formada como sigue:
Como presidente don Oscar Schnake, como secretario a don Marmaduke Grove y como tesorero a don Carlos Alberto Martínez.
Se levantó la sesión.
Firmado: Oscar Schnake Vergara, Carlos Alberto Martínez, Marmaduke Grove.

Acta de la Seción de Fundación del Partido Socialista de Chile

Presiden los camaradas Schnake, Bianchi y De la Barra.
SCHNAKE.- Dice que no obstante la comunicacion del Secretario General del Frente Único que habla, dirigida a las organizaciones pactantes, para una reunión propuesta para el jueves 20 de los corrientes y en la cual debía responderse a los puntos anotados, se verificó ayer martes 18 una interesante asamblea en vista de la situación política creada par el Gobierno con la petición de las facultades extraordinarias solicitadas al Congreso, con asistentes de representantes de la Orden Socialista, de la ARS, de la NAP y de los Socialistas Marxistas. En esa sesión se acordó la fusión de los partidos socialistas y que esta fusión fuese ratificada otro día por cada directiva para responder en forma categórica esta noche. Corresponde, pues, según la tabla leída, proceder a oír la palabra de los representantes de las directivas.
RODRÍGUEZ.- Manifiesta a nombre de la directiva de los Socialistas Marxistas su deseo de ir a la fusión en forma incondicional.
BIANCHI.- A su vez la Orden Socialista, por acuerdo unánime de su autoridad máxima, el Colegio, va a la fusión con todos los grupos genuinamente socialistas; pero, pide se declare traidor a la causa a todo individuo o grupo que pretenda organizar nuevos núcleos con máscaras socialistas, fuera de esta única entidad.
MOZO (De la NAP).- Dice que cree haber entendido que esta fusión no fue acordada en la reunión de ayer.
SCHNAKE.- Dice que esto lo puede aclarar el que actuó de secretario.
DE LA BARRA.- Manifiesta que haciendo de secretario en la asamblea citada, la NAP no opuso otra resistencia a la fusión que su anhelo de llevar a cabo la Convención proyectada, pero que en vista de la situación creada, y en virtud de la proposición del camarada Venero que dijo textualmente: "Propongo que sentemos por hecha la fusión y que se espere la ratificación de las directivas de cada partido", no hubo oposición alguna a esta indicaclón y que siguiendo el debate hacia otras consideraciones, el secretario llamó la atención a Inostroza, que dirigía la sesión, acerca de este asentimiento unánime de la sala a la propuesta mencionada, quedando por hecha y aprobada y que en el día de hoy los representantes debían hacer esta diligencia para traer esta noche una respuesta definitiva y autorizada de cada directiva para suscribir el Acta de Fusión.
MOZO.- Dice que se vaya a la fusión y que la NAP desea que se haga con todos los grupos de tendencias avanzadas, pero que previamente su partido pone como condición la Convención, en la que la NAP llamará a los representantes de las provincias y que de esa gran Convención saldrá el partido, ya que de aquí a quince días estarán aprobadas las facultades extraordinarias, no existiendo peligro para continuar preparando la convención napista.
INOSTROZA.- Dice que en realidad ayer se dio a conocer a los reunidos la nota del Secretario General del Frente Único, Schnake, para verificar una sesión en la que las directivas contestaran los puntos en ella formulados, pero que a insistencia del compañero Mozo se realizó la asamblea. Por otra parte, la ARS, por acuerdo de su directiva, acepta gustosa la fusión.
SCHNAKE.- Pide a la NAP que se declare esta noche en cuanto si va o no a la fusión.
MOZO.- Dice que la NAP insiste en que debe hacerse previamente la Convención para ir a la fusión.
SCHNAKE.- Analiza todos los preparativos hechos para ir a la Convención y que en vista de la situación creada recién, es la nota enviada a las distintas directivas por el Secretario General para ir inmediatamente a la fusión, junto con la debida declaración de principios. Dice que las fuerzas socialistas divididas y fraccionadas ofrecen una resistencia ridícula, y a la postre le hacen el juego a las clases dirigentes y a la oligarquía, que miran a estas agrupaciones despreciativamente y como su «hazmerreír». Se alegra de la acogida de los partidos verdaderamente socialistas a su iniciativa. Por último, debe considerarse ya el hecho de que tres partidos se fusionan definitivamente, que uno espera una Convención para ir a la fusión. Llama a los amigos napistas para reconsiderar la situación que se les crea.
KLEIN.- Dice que hay que preguntarle a la NAP si su acuerdo es irrevocable, para no atrasar la fusión de los demás partidos.
MOZO.- Dice que oye por primera vez la declaración de Schnake de que no podrá realizarse la Convención. Aboga otra vez porque se hagan todos los esfuerzos posibles para verificar la Convención contra viento y marea.
SCHNAKE.- Dice que puede y no puede realizarse la Convención por la difícil situación conocida de todos, que puede dispersar o encarcelar a todos los de ideas avanzadas y que ante esta incertidumbre es que hay que dejar establecido un partido.
URIBE.- Dice que no puede hacerse esa Convención porque no se han transmitido acuerdos ni principios a las provincias para la Convención.
VENERO.- Dice que los tres partidos están de acuerdo en la fusión y que la NAP pide la Convención para ir también a ella. Pide que ésta se deje por resuelto y que se respete la reserva de la NAP y que se adelante en el estudio de los demás puntos de la tabla.
JIMÉNEZ.- Hace una historia de la marcha socialista desde el 4 de junio y apoya la indicación de Venero, y que por tanto, no se debe impedir la fusión. Debe irse esta noche a la ratificación de la fusión.
MATTE.- Dice que su directiva central no podrá acordar por sí la fusión y que tendría que hacerlo por su Convención napista. Que la directiva central no puede obligar a la masa a ir a la fusión sin efectuar la Convención prometida. Puede convenir ad referendum la fusión. Dice que la ley de facultades extraordinarias se demorará diez dias a lo menos en ser despachada y que la Convención puede efectuarse para ratificar con el 1° de Mayo la fusión y creación del gran partido. En resumen, la NAP concurre a la fusión esta noche en sus bases ideológicas.
SCHNAKE.- Hay tres organizaciones que están de acuerdo sin reservas para ir hoy mismo a la fusión y que en consecuencia la NAP aceptará el espíritu que predomina y que ella buscará la solución necesaria para ingresar a la fusión.
FUENTES, RENÉ.- Dice que los tres partidos entendieron una cosa y que deben realizar lo que acordaron, es decir, la fusión, porque la actitud de la NAP hace aparecer la fusión parcialmente.
SCHNAKE.- Lee el borrador del acta para suscribirla y en la cual se salva la dificultad para que la NAP concurra a su firma.
MOZO.- La NAP está de acuerdo en la fusión en la forma propuesta, pero insiste en que se haga el esfuerzo para realizar la Convención.
BOZA.- Pregunta si firmada esa acta desaparece la NAP.
SCHNAKE.- Dice que no desaparece la NAP.
MATTE.- Habla nuevamente del trámite interno de la NAP para ratificar la fusión y que ellos irían a su Convención únicamente con ese objeto, sin hacer o desarrollar otras actividades.
MOZO.- Está de acuerdo con lo manifestado por el compañero Matte.
BIANCHI.- Da lectura a la Declaración de Principios Fundamentales.
SCHNAKE.- Propone que una comisión elegida por cada partido para que constituyan el Comité Ejecutivo, proponga la Declaración de Principios y la estructuración del partido.
MATTE.- Propone que en la designación de los delegados se considere a los trabajadores intelectuales y manuales y que se piense en esa declaración: 1° en la expansión de la cultura; 2°, reivindicación de la mujer, y 3°, construcción económica indo-americana.
SCHNAKE.- Queda acordada la fusión y que las comisiones que se designen redacten la Declaración de Principios y la estructuración del partido.
A continuación esta asamblea, convertida en una grandiosa Convención por la gravedad de los momentos que se vive, resuelve, después de un largo debate, llamar a la nueva entidad que nace: PARTIDO SOCIALISTA.
Acuerdos
1°- Firmar el acta de fusión.
2°- Que un comité formado por cinco delegados de cada partido redacte la Declaración de Principios y la estructuración del partido.
3°- Llamar a la nueva entidad PARTIDO SOCIALISTA.
4°- Lanzar un manifiesto.
Al finalizar la Convención, el camarada Marmaduke Grove leyó un bien inspirado discurso felicitando a todos los concurrentes por el alentador y brillante término de ese gran torneo y haciendo votos por el éxito de la causa socialista de Chile.
Se levantó la Convención a las dos de la mañana.

Los origenes del Partido Socialista

Introducción
Los partidos políticos nacen como expresiones de necesidades y aspiraciones económicas, sociales y de todo orden que fluyen de los estratos, capas y clases que se generan en las sociedades. Lo efímero o duradero de una entidad política estará en relación directa a su capacidad de identificarse con los problemas y aspiraciones de los sectores que intenta representar.
Sin embargo, no es suficiente la carencia de una expresión política en determinados estamentos sociales para que cualquier intento o proyecto cubra el espacio existente. Se puede, en cualquier momento, "inventar" un partido, pero el enraizamiento en radios profundos de la estructura social no se alcanza por actos políticos voluntaristas o meros propósitos doctrinarios o intelectuales. Por muy honesta y luminosa que sea la iniciativa, si ella obedece sólo a móviles coyunturales, accidentales o de liderazgos personales, se proyectará fugazmente en la sociedad. Es necesario que el proyecto calce oportunamente con necesidades económicas y sociales históricas y concretas de los sectores que pretende representar, que haga suyas sus exigencias y esperanzas y las convierta en su que hacer para que aquellos asuman como propia la nueva entidad y la anuden a su destino.
Orígenes
El Partido Socialista de Chile surgió respondiendo a estas características. Se identificó con los trabajadores y sectores oprimidos por el sistema capitalista, expresó su inquietudes, sus intereses y su idiosincrasia. Sus fundadores más ilustres, continuadores de luchas por el Socialismo que devenían del siglo pasado, meses antes del acto fundacional, junto a algunos militares revolucionarios se tomaron el Poder el 4 de Junio de 1932 para establecer una República Socialista "para el pueblo, por el pueblo y con el pueblo". El intento caló hondo en los trabajadores. Sus líderes fueron endiosados por el Pueblo. De ahí que, la concreción de un Partido por los mismos actores, calzaría con una necesidad social e introduciría a los socialistas al tejido social de Chile.
El intento fracasó. Sus conductores fueron derrotados por un Golpe militar de derecha, encarcelados y deportados. Pero tuvo la virtud de dejar la simiente de la insurgencia social y de excitar las aspiraciones de bienestar, justicia y libertad de las grandes mayorías explotadas y oprimidas. Los trabajadores chilenos llevaban décadas de cruentas luchas por su liberación, la Revolución del 4 de Junio los dejó con la inteligencia de que sus ideales eran alcanzables. Su posibilidad encontró una perspectiva de realización con la fundación del Partido Socialista, el 19 de Abril de 1933, que dio continuidad y organicidad al ideario socialista en Chile, ya con años de luchas e intentos orgánicos.
Pero no sólo la experiencia del 4 de Junio inspiró a los fundadores. Su nacimiento fue producto de persos elementos del proceso social de ese período, tanto nacional como internacional. En primer lugar, del desarrollo y concreción de las ideas socialistas en el mundo; del triunfo de la Revolución Socialista en la Rusia de los Zares; de la crisis económica y la situación política inestable del país. Al momento de la fundación ya se había desarrollado el burocratismo en el Estado Soviético y un sector del Partido Bolchevique y de los partidos comunistas del mundo había sido expulsado de sus filas. Por su parte los partidos socialistas y socialdemócratas, aún inculpados de traición al socialismo, continuaban su inserción en la institucionalidad burguesa; no aparecían como alternativa para América Latina. A la vez, el Partido Comunista de Chile, escindido y jibarizado por los problemas conductuales al interior de la URSS e incapaz de interpretar al pueblo chileno por su incondicionalidad a políticas extrañas dictadas desde Moscú, tampoco era solución para los trabajadores del país.
Esta situación fue generando agrupaciones socialistas que buscaban un camino propio para la lucha por el Socialismo, que afloran públicamente después de la caída de Ibáñez en 1931. En este marco confluyen a la fundación del Partido Socialista, Acción Revolucionaria Socialista, ARS; Nueva Acción Pública, NAP; la Orden Socialista; el Partido Socialista Marxista y Partido Socialista Unificado, todos pequeños grupos organizados en Santiago con muy débiles ramificaciones en provincias. De su unificación surge una identidad con características propias, autónoma de la corrientes socialistas y comunistas del mundo y de Chile, Asume lo mejor de esas tendencias pero resolviendo por sí misma, democráticamente, sus principios y su carácter, programa y su quehacer político.
Liderizado por Marmaduke Grove, Eugenio Matte, Oscar Schnacke,Eugenio Gonzalez, Carlos Alberto Martinez y otros, los mismos que 10 meses antes habían estado a la cabeza de la Revolución del 4 de Junio, le dieron vida y alma a una organización revolucionaria, autónoma, altiva y orgullosa, conformada por trabajadores manuales e intelectuales para luchar por la liberación del pueblo chileno, de América Latina y del mundo.
A 68 años de fundación, en la medida que el Socialismo está vigente, sigue siendo una necesidad social. Se trata de adecuarla a las condiciones y exigencias actuales de la lucha social sin renegar de su pasado.
Principios fundacionales
El clima ideológico y político nacional e internacional de esa época, en cuyas características influía notoriamente la Revolución rusa de 1917, a pesar de sus deformaciones burocráticas iniciales, desviación no valorada por el entusiasmo hacia tal acontecimiento, conjugado con otros elementos ya mencionados anteriormente, determina la identidad de la nueva organización: nace como un partido de trabajadores sustentado en una concepción marxista revolucionaria muy propia, que aporta nuevos elementos a esta teoría anticipándose en más de medio siglo a formulaciones críticas actuales.
Efectivamente, en el punto uno de la Declaración de Principios de 1933, se establece que se acepta el marxismo como método de interpretación de la realidad, enriquecido y rectificado por todos los aportes científicos del constante devenir social. Con esta definición primordial el Socialismo Chileno selló su carácter antidogmático y no sectario y se pertrechó de una visión amplia, abierta y autónoma para analizar los fenómenos económicos y sociales. Los acápites siguientes aceptan la lucha de clases, el carácter clasista del Estado y comprometen al Partido con una transformación revolucionaria del sistema, ya que no sería posible la vía pacífica para alcanzar el Poder, afirmando, a la vez, la necesidad transitoria de una "dictadura de los trabajadores". Culmina con una definición latinoamericanista que pregoniza la Unión de Repúblicas Socialistas de América Latina como etapa de la Revolución mundial.
Es importante analizar tales postulados. Estas explícitas formulaciones tienen como característica que, sin mencionar las polémicas teóricas surgidas alrededor de la Revolución Rusa, ellas se encuadran en la concepción de Lenin en la interpretación del marxismo. En su polémica con la socialdemocracia, especialmente con su líder Kausky, Lenin afirmaba que para ser marxista no era suficiente reconocer la lucha de clases, era necesario reconocer también la "Dictadura del Proletariado"; y este punto fue lo que motivó la separación entre la Socialdemocracia y la Internacional Comunista, porque la primera se declaró "democrática" y contra toda dictadura y la segunda habló de la "democracia socialista", concepto que, ampliando profundamente la democracia y la participación de los sectores populares, limitaba los derechos de las clases poseedoras desplazadas del Poder.
¿Cómo concluyeron en estas definiciones revolucionarias nuestros fundadores cuando tales concepciones eran materia de discusión en los círculos ideológicos europeos?
En ese período, la interpretación leninista del marxismo no estaba consagrada como "Marxismo Leninismo", en primer lugar, porque había muchos teóricos socialistas de distintos países que sostenían posiciones coincidentes con las de Lenin, que no significaban más que la recuperación del sentido revolucionario del marxismo y su naturaleza no dogmática. Estas concepciones fueron abandonadas por los dirigentes socialdemócratas después del desaparecimiento de Carlos Marx y Federico Engels, que sobrevivió al primero por 12 años, aunque ambos alcanzaron a criticar las desviaciones del principal partido adepto a sus ideas, el Socialdemócrata Alemán. Lo que asentaron nuestros fundadores en su Declaración de Principios, entonces, fue, ni más ni menos, que la concepción revolucionaria del Marxismo en cuya clarificación y restitución Lenin sí fue su principal sostenedor. Años después de la muerte de éste, Stalin, convertido en Jefe del Partido Comunista, y como una manera de afianzarse en el Poder, convertiría en un fetichismo el "Marxismo Leninismo" del cual se declararía su principal cultor, utilizándolo a su manera, para su beneficio y como arma contra los discrepantes de su política a los cuales estigmatizaba como "enemigos del Pueblo" por no aceptar su personal interpretación de tal concepción.
A medida que el dominio de Stalin degeneraba el régimen soviético convirtiéndolo en una dictadura personal, cruenta y asesina, el "marxismo-leninismo" pregonado desde el Kremlin se convirtió en la antítesis de las ideas de Marx y Lenin. Quienes han abandonado en estos tiempos el Marxismo, concibiéndolo como la máscara horrorosa y sangrienta del estalinismo, han cometido un error de lesa ignorancia histórica junto con demostrar un desconocimiento de la historia del Partido Socialista, que supo, en sus orígenes y después en su política concreta, sustentarse en la esencia del pensamiento de aquellos pensadores, interpretándolos libremente; a la vez que supo criticar y distanciarse del estalinismo sin confundirse con la crítica de la burguesía cuyo régimen de explotación de los trabajadores, no le daba autoridad para convertirse en rector de la sociedad.
El Partido Socialista puede estar orgulloso de haber sido uno de los pocos partidos del mundo, que sin abandonar el sentido revolucionario de su accionar nunca cayó en la visión dogmática y utilitaria del estalinismo. Si en un momento determinado de su curso histórico se declaró Marxista leninista lo hizo explícitamente en el sentido de interpretar libremente las ideas de Marx y de Lenin.
Es por eso que el Partido Socialista de Chile, con su identidad transformadora, buscó alcanzar el Poder para construir el Socialismo, utilizando los métodos de lucha que fueran necesarios en cada oportunidad, tarea concebida como de largo plazo que llena su existencia, por lo menos hasta 1973.
Su Trayectoria
Enmarcado en estas concepciones, como toda empresa de acción de humanos en el medio humano, el PS desarrolló su personalidad portando virtudes y debilidades, incurriendo en aciertos o en severos errores, cruzando etapas de pujante unidad y otras de dolorosas escisiones, pero siempre inserto en el proceso social. Durante toda su existencia, fraccionado o no, ocupó un espacio de rebeldía social en el espectro político nacional y de solidaridad con las luchas de los pueblos del tercer mundo por su liberación, cualesquiera que fueran los métodos de luchas que ellos emplearan.
En sus inicios, imbuído del doctrinarismo clásico de ese período, sostiene una posición clasista y de aspiración de Poder fervorosas. En 1934, trata de construir un Frente de Trabajadores, (el Block de Izquierda) con Marmaduque Grove a la cabeza, su líder carismático, que en las elecciones presidenciales anteriores había obtenido la primera mayoría en Santiago y Valparaíso y que electrizaba a las multitudes con su palabra sencilla pero candente. Desarrolla un movimiento de protesta social que ofusca al gobierno derechista del momento y termina persiguiendo y deportando a los líderes socialistas. El partido debe trabajar en la ilegalidad.
En esa etapa, el Partido Comunista de Chile, rechazaba todo entendimiento con los partidos de izquierda conforme a las órdenes que recibía de Moscú. Pero nuevas instrucciones lo llevan a cambiar de postura, no sólo en Chile sino en todo el mundo. De su extremismo infantil pasa al otro extremo y busca constituir un "Frente Popular" incluso con la burguesía nacional. Pasa a entenderse con el Partido Radical a quien ofrece la hegemonía en la constitución de la novísima alianza.
Inicialmente, el PS rechaza la línea de Frente Popular, opuesta a su concepción de mantenerse independiente de los partidos representativos de las clases dominantes. El radicalismo arrastraba una historia de alianzas con el liberalismo y otros sectores de la derecha. Pretendía acercarse a la izquierda para liderizar el movimiento popular emergente y alcanzar la Presidencia de la República. El Partido Socialista termina por ceder: retira la postulación de Grove y la Izquierda, encabezada por el Radical Pedro Aguirre Cerda, obtiene su primer triunfo nacional en 1938; el PS pasa a ser la segunda fuerza del Gobierno del Frente Popular. Transcurrirían tres décadas antes de que fuera hegemónico en la Izquierda con Salvador Allende como su líder.
El Partido asume responsabilidades superiores y juega un papel de primer orden en el desarrollo económico y democrático del país. Sin embargo, a pesar de sus grandes realizaciones, el gobierno no cumple su programa y los sectores obreros, campesinos y medios se sienten frustrados. Se produce el descontento social y la militancia socialista exige cada día con más vigor el retiro de sus ministros del Gabinete. Se agudiza la lucha interna. El aparato dirigente partidario se ha engolosinado con las granjerías gubernamentales y se niega a independizarse. El PS sufre su primer gran cisma en 1940.
El quinquenio siguiente es de más quiebres y dispersión. Se llega al Congreso General Ordinario de 1946 donde la militancia joven, más la vieja guardia revolucionaria, desplazan a los equipos burocratizados que han abandonado sus concepciones revolucionarias.
Para entender este cambio hay que registrar que la FJS(Federación de la Juventud Socialista) había llegado a ser a fines de la década del 30 una sólida y disciplinada organización con una militancia de más o menos 10.000. militantes, formada políticamente en las concepciones revolucionarias del Partido. De ella surge la llamada "Generación del 38" que aporta a lo largo de la vida socialista 5 Secretarios Generales y una destacada plana mayor de dirigentes de los cuales algunos aún perduran. Mencionamos a los Secretarios Generales Raúl Ampuero, a Aniceto Rodríguez, Salomón Corvalán, Clodomiro Almeyda, Carlos Briones y entre los dirigentes históricos, Adonis Sepúlveda, los Palestro, Carmen Lazo, Eduardo Osorio, Ramón Silva Ulloa, Belarmino Elgueta. Es esta generación, liderizada por Raúl Ampuero Díaz y la participación de viejos fundadores que conservaban su espíritu revolucionario, (Eugenio Gonzalez, Carlos Alberto Martínez, Manuel Mandujano, Augusto Pinto, Ramón Sepúlveda Leal, entre otros) los que recuperan los valores del Partido, su independencia y su espíritu de lucha.
El primer fruto de esta recuperación sería la Conferencia de Programa de 1947, de la cual surgió un Documento de trascendencia histórica y cuyo texto definitivo fue elaborado por la brillante pluma de Eugenio González.
Su aporte teórico sobre el carácter de la Revolución Chilena y Latinoamericana, que le dio un sólido fundamento al quehacer partidario, tuvo gran incidencia en el triunfo del movimiento popular del país en 1970. Veamos algunas de sus formulaciones:
"Nuestro partido representa en Chile el impulso histórico del verdadero Socialismo y la auténtica doctrina socialista que recoge para superar -y no para destruirlos- todos los valores de la herencia cultural como un positivo aporte a la nueva sociedad que deberá erigirse sobre el mundo capitalista."
"Es necesario que los militantes del PS y el pueblo comprendan plenamente la significación histórica y humana del socialismo, la justeza de su posición revolucionaria frente a los problemas de la época y las perspectivas nacionales y mundiales de su acción política . Dialécticamente generado por el Capitalismo, el Socialismo constituye su necesaria superación... corresponde en el momento actual a los partidos socialistas y afines de la América Latina llevar a término en nuestros países semi coloniales las realizaciones económicas y los cambios jurídicos que en otras partes ha impulsado y dirigido la burguesía. Las condiciones anormales y contradictorias en que nos debatimos, determinadas por el atraso de nuestra evolución económico-social en medio de una crisis, al parecer, decisiva del capitalismo, exigen una aceleración en el proceso de la vida colectiva: tenemos que acortar las etapas mediante esfuerzos nacionales solidarios para el aprovechamiento planificado del trabajo, de la técnica y del capital que tengamos a nuestra disposición."
"El progreso material en naciones más favorecidas, ha sido el efecto del espontáneo juego de fuerzas vitales y sociales en tensión creadora . Entre nosotros, tendrá que ser el resultado de una organización de la actividad colectiva, hecha con un criterio técnicoy dirigida con un propósito social. El giro de los sucesos mundiales y la urgencia de los problemas internos no dan ocasión para esperar. Por ineludible imperativo de las circunstancias históricas, las grandes transformaciones económicas de la Revolución democrático burguesa -reforma agraria, industrialización, liberación nacional- se realizarán en nuestros países latinoamericanos, a través de la Revolución Socialista."
"Una política de esta naturaleza, que tiende al aprovechamiento intensivo de nuestros recursos naturales, exige la movilización completa del potencial humano por medio de las organizaciones de trabajadores, la nacionalización de las industrias básicas y las reformas del régimen agrario, el manejo estatal de los servicios públicos, especialmente de los de Seguridad, Salubridad y Educación, la convergencia, en fin, de todas las fuerzas sociales creadoras en un propósito de superación nacional. El estado mismo tiene que ser rehecho en su estructura orgánica de acuerdo con la realidad geográfica y económica de la Nación."
"Sólo la voluntad de la clase trabajadora puede llevar a efecto esta empresa cuya urgencia se hace sentir tan fuertemente en este período de transición que estamos viviendo. Sobre ella no actúan las inhibiciones que se derivan de los intereses creados ni gravita el lastre de los prejuicios tradicionales. Únicamente ella está en condiciones de dar a la sociedad chilena la superior integración e impulso constructivo que la coloquen, de nuevo, en la avanzada del movimiento continental."
Estas breves citas del Programa de 1947, aunque extensas para el objetivo de este trabajo, entregan los elementos fundamentales del pensamiento político que animaría al Partido Socialista hacia adelante. Están en ellos la base de la Línea de Frente de Trabajadores que sustentaría el Socialismo Chileno casi por un cuarto de siglo, hasta el triunfo de la Unidad Popular que ubicaría al partido y al movimiento popular nacional en la antesala del Poder. Qué nos dice esta teoría. Veamos el informe de Raúl Ampuero al XX Congreso del Partido en el año 1964:
"Cada vez con mayor resolución comenzamos a sostener una concepción nueva, que negaba a la burguesía chilena, como clase, toda posibilidad real de conducir la lucha anti imperialista y anti feudal y, aún, de participar en ella con lealtad consecuencia. El desplazamiento de los jefes radicales hacia posiciones derechistas, su ingreso al círculo de los grandes negocios y su incorporación al aparato de explotación del capital extranjero, no eran entonces meros síntomas de corrupción personal o de degradación política, sino índices evidentes de que entre la burguesía y los terratenientes, entre la burguesía y el imperialismo no existían oposiciones fundamentales de intereses. El Partido Radical, bajo dominio de tales dirigentes, dejaba de ser el brioso líder de la pequeña burguesía reformista para adscribirse paulatinamente a posiciones más y más conservadoras.
"Entonces, ¿qué clases eran las llamadas a protagonizar la lucha contra el viejo orden? ¿Cuál era el carácter del proceso revolucionario que nos permitiría desatar nuevas y pujantes fuerzas de progreso? Las respuestas se abrieron lentamente camino, pero se impusieron al fin: únicamente los trabajadores, los explotados, las capas sociales no comprometidas, estaban en condiciones de dar la batalla histórica contra un sistema caduco y en descomposición; sólo una revolución popular y democrática de clara tendencia socialista podría edificar una sociedad de nuevo tipo. Desaparecería la barrera hasta entonces inviolable entre la revolución democrático burguesa y la revolución socialista, para integrarse ambas en un proceso unitario y continuo, que comienza removiendo los grandes obstáculos opuestos al desarrollo -la dependencia imperialista y el régimen semi feudal vigente en la agricultura- para coronar su obra con el establecimiento de relaciones socialistas cada vez más avanzadas."
Es decir en 1964, se ratifica la teoría desarrollada en el programa de 1947 por Eugenio González convirtiéndola en un quehacer político.
Desde esa fecha, con avances y retrocesos esta teoría se desarrolla y se concreta, alianzas y programas que perfilan la perspectiva de alcanzar el Poder a través de coaliciones de partidos representativos de los trabajadores y sectores sociales oprimidos por el sistema con proyectos que buscaban la transformación y el cambio económico y social, al frente de los cuales estarían también hombres de las propias filas populares. Así se constituye el Frente de Acción Popular (FRAP) y después la Unidad Popular de las cuales sería su abanderado nuestro camarada Salvador Allende.
La concepción del Frente de Trabajadores, entonces, no fue una improvisación ni una política accidental o coyuntural. Fue madurando largos años dentro de partido y materializándose con la propia experiencia partidaria, por las frustraciones provocadas por políticas débiles y claudicantes, por la esterilidad de la participación en gabinetes ministeriales que resentían a los trabajadores y por la enseñanza que entregaban la colaboración con sectores políticos de la burguesía que siempre fueron incapaces de romper sus vínculos de clase, su compromiso con los intereses de las clases dominantes. La experiencia que se había vivido con el Gobierno de Ibáñez en 1952, repitiendo el error frente populista, había endurecido a la militancia, que no estaba dispuesta a tolerar nuevas debilidades. En adelante, las pugnas internas estarían entre los más o los menos consecuentes con la política revolucionaria de Frente de Trabajadores.
Por tibiezas en este plano sería desplazada la Dirección de Raúl Ampuero en el Congreso de Linares de 1965, asumiendo un nuevo equipo, encabezado por Aniceto Rodríguez, Carlos Altamirano, Adonis Sepúlveda, Erich Schnake, Rolando Calderón y otros que radicalizarían de nuevo las posiciones del Partido.
Incluso, el Congreso de Chillán, de 1967, llevaría a algunos extremos que no correspondían a la situación concreta de Chile, privilegiando la lucha armada, en un país donde se daba un movimiento de masas desarrollado fundamentalmente por socialistas y comunistas, profundamente politizado y combativo, que buscaba cambios revolucionarios.
La realidad nos conduciría a introducirnos con más fuerza en el proceso social; constituir una alianza que no fuera sólo un entendimiento electoral, sino un frente que se dispusiera al cambio económico social.
El llamamiento que socialistas y comunistas harían a las demás fuerzas de izquierda para constituir la Unidad Popular tendría ese sentido. El programa que se aprueba previo a la designación del candidato Presidencial diría lo siguiente:
"La única alternativa verdaderamente popular y por lo tanto, la tarea fundamental que el Gobierno del Pueblo tiene ante sí, es terminar con el dominio de los imperialistas, de los monopolios, de la oligarquía terrateniente e iniciar la construcción del Socialismo."
Es decir, la concepción del Frente de trabajadores sintetizada pero expresa: cumplir tareas democráticas y socialistas a través de un Gobierno compuesto por representantes de los partidos de trabajadores. El Presidente Allende llegaría hasta incluir en su Gabinete a los representantes máximos de la CUT, los compañeros Luis Figueroa y Rolando Calderón.
En este análisis de la trayectoria del Partido Socialista quedan. naturalmente, grandes lagunas e interrogantes. Pero sí se desprenden de sus grandes trazos una imagen constante de un partido revolucionario. Sus pisiones, contrariamente a lo que se afirma que se debieron a caudillismos, fueron, en gran medida, de carácter doctrinario.
Tenemos la certeza que el pensamiento del Partido Socialista penetró en vastos sectores populares y fue un elemento fundamental para el triunfo de 1970. Si efectivamente otras fuerzas aportaron a ese proceso, no es menos cierto que la política socialista de alcanzar el Poder pleno ayudaron a desarrollar un movimiento social fuertemente radicalizado y de alta combatividad. Como lo dijera Salvador Allende, su millón de votos correspondía a un millón de conciencias políticas.
El intento del Gobierno Popular, analizado en sus grandezas y debilidades lleva la impronta particular de Salvador Allende y también del Partido Socialista, igualmente con aciertos y errores. Cualquiera que fuera su conducción, el movimiento popular desarrolló fuerzas sociales que llevaron a la antesala del Poder. Naturalmente, la reacción de las clases dominantes correspondería a la histórica postura de impedir por todos los medios ser despojados de sus privilegios. Nunca han entregado el Poder pacíficamente. Por eso, antes de que Allende asumiera su cargo, asesinaron al Comandante en Jefe del Ejercito, René Schneider, por no querer participar en un golpe de estado. No había "excesos" ni atropellos a la Constitución, pues aún no estábamos en el Gobierno. La violencia la desataron ellos y la aplicaron ellos. Ciertamente, la aplicación del Programa de la Unidad Popular, repartido por cientos de miles en la campaña electoral de la UP, desató las iras y la virulencia en las clases dominantes, volaron decenas de torres eléctricas, sabotearon la producción, asesinaron no solo trabajadores sino al Comandante Araya, de la Marina, que era Edecán del Presidente y empujaron en todas formas la intervención de las fuerzas armadas. Así se fue conformando el dilema al borde del enfrentamiento: o Revolución o Contrarrevolución. No fuimos capaces de consumar el proceso. Triunfó la más cruel y sanguinaria Contrarrevolución habida en el Continente.
El Partido Socialista y el movimiento popular, el pueblo entero inició el 11 de Septiembre de 1973 el pago de sangre por su intento de cambiar el régimen. No fueron los "excesos" ni los errores, mayores o menores, que los hubo, lo que condujo a la intervención armada. Fue la aspiración de realizar la utopía socialista como se le llama hoy día.
La derrota sacudió profundamente al pueblo chileno y el Partido sufrió su propio martirio. Fuera de sus miles de mártires, ha vivido la peor crisis de su historia. No es para menos, fracasó en el intento de cumplir sus sueños.
Dispersado en múltiple grupos, el pueblo socialista logró la unidad. El Congreso Salvador Allende inició la difícil tarea de reconstruir el Partido, en nuevas condiciones nacionales e internacionales. Un Programa nuevo debe definir qué pensamos ahora, cuáles son nuestros principios en este presente con sus dinámicos cambios de todo orden: teóricos, científicos, tecnológicos y entregar a la militancia las nuevas alternativas. Lo obrado hasta ahora en esta materia aún no resuelve este problema. Abiertos al futuro, hay que asentar el despegue para hacer realidad las aspiraciones de aquellos que ofrendaron la vida por el Socialismo.

La República Socialista de 1932


"La república socialista será una república de trabajadores no de esclavos, sino de dignos, libres y concientes trabajadores".  Eugenio Matte Hurtado, junio 1932
"La lucha por el socialismo fue para Marmaduke Grove la vocación de su vida. Revelada en la madurez de su edad, tuvo en él la plenitud de una pasión auténtica. No llegó Marmaduke Grove al socialismo a través de los libros, sino a través de la vida. De ahí que el socialismo jamás fue en él sólo fría doctrina: fue siempre algo vivo, transido de urgencias afectivas, impulso creador nacido de cordiales intuiciones, visionario anhelo arraigado en la comunión fraterna con el dolor humano. De ahí también que pusiera a su servicio lo mejor de sí mismo, con denuedo más firme que las injurias de los adversarios y las incomprensiones de los suyos, en una disposición indeclinable de genuino apostolado."  Eugenio González en el Senado de la República en 1954
A mediados de 1932 el nuevo gobierno de Juan Esteban Montero se encontraba en serias dificultades para enfrentar el impacto de la Gran Depresión en Chile. A los graves trastornos económicos y sociales se sumaba una creciente inestabilidad política que se expresó en movimientos conspiradores que buscaban la caída de un gobierno tildado de ineficaz e impopular. 
El 4 de junio de 1932 un movimiento cívico militar donde convergían jóvenes socialistas liderados por el abogado masón Eugenio Matte Hurtado, militares adeptos al coronel Marmaduke Grove y partidarios del ex presidente Carlos Ibáñez del Campo, aglutinados en torno de la figura de Carlos Dávila, se atrincheraron en la base de la Fuerza Área de El Bosque y exigieron con éxito la renuncia del presidente Juan Esteban Montero. 
Al caer la noche, una Junta de Gobierno formada por el general Arturo Puga, Eugenio Matte Hurtado y Carlos Dávila ingresó a La Moneda y proclamó la "República Socialista de Chile". Por su parte el coronel Marmaduke Grove asumió el estratégico cargo de Ministro de Defensa. La proclamación de la "República Socialista de Chile" sorprendió y dividió a la opinión pública de la época. 
Sectores comunistas y de federaciones obreras rechazaron el movimiento revolucionario por considerarlo militarista. Al mismo tiempo, estudiantes de la Universidad Católica y los gremios profesionales y empresariales rechazaron el movimiento. Sin embargo, sectores demócratas, socialistas y federaciones de empleados le manifestaron su apoyo. Esta división también se manifestó al interior de la Junta de Gobierno, donde los sectores ibañistas liderados por Carlos Dávila rechazaron la radicalización del movimiento socialista que impulsaban Grove y Matte, procediendo a expulsarlos del gobierno y exiliarlos a Isla de Pascua el 16 de junio de 1932. 
Con el apoyo del Ejército, Carlos Dávila, se autoproclamó Presidente Provisional de la "República Socialista de Chile", declaró el estado de sitio, introdujo la censura a la prensa y con fuertes medidas económicas estatistas buscó revertir la crisis económica y social imperante. Sin embargo, ante la falta de apoyo civil y militar se produjo la caída de Carlos Dávila el 13 de septiembre de 1932. De inmediato asumió el mando del país el general Bartolomé Blanche quien llamó a elecciones presidenciales y parlamentarias. 
Era el fin de la utópica "República Socialista de Chile".


Crímenes de lesa humanidad

La miseria y la muerte prematura - la vida en la consecución de los servicios 1845 Friedrich Engels publicó "La situación clases trabajadoras en Inglaterra", una descripción precisa de la miseria y la muerte prematura a la que el sistema capitalista, condenó los trabajadores en Inglaterra. El libro es muy relevante hoy en día, teniendo en cuenta los cientos de millones de esclavos y semi-esclavos que los suministros en países que van desde minerales a los alimentos y productos electrónicos baratos.
El tráfico de drogas Estado
El tráfico de drogas se considera un delito en la mayoría de los países porque arruina las personas y el crimen florece. Pero cuando Gran Bretaña, Holanda y otros países capitalistas estaban estableciendo colonias en Asia, condujo al tráfico de drogas a gran escala para financiar sus operaciones. Negociación similar es ahora dirigida por la CIA, como se ve en The Politics of Heroin - CIA Complicidad en el narcotráfico mundial, Alfred McCoy, profesor de Historia del sudeste asiático en la Universidad de Wisconsin, Lawrence Hill Books, 1991.
Campos de la Muerte en Guatemala
1999, el presidente William Clinton llegó a admitir que los "chicos de la CIA" y el Ejército de los EE.UU.  habían llevado a cabo un genocidio de varios años en Guatemala. Al menos 200.000 civiles perdieron la vida, de acuerdo con la Misión de Derechos Humanos de la ONU.
Bomba Atómica - Hiroshima y Nagasaki
Cuando Alemania se rindió en mayo de 1945 sabía la administración Truman en Washington de que Japón estaba dispuesto a hacer lo mismo. Pero el presidente Truman deliberadamente prolongó la guerra en previsión de que la bomba atómica se completaría. -Quería enviar una advertencia a la Unión Soviética-. A principios de agosto fueron lanzadas las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, ciudades sin importancia militar. Varios cientos de miles de civiles murieron, muchos cientos de miles sufrirán terribles daños. (Véase la decisión de retirar la bomba atómica y la arquitectura de un mito americano por Gar Alperovitz, historiador estadounidense.)
Campos de la Muerte en Europa - Primera Guerra Mundial
Hacia el final de la década de 1800 que compiten los países capitalistas como Gran Bretaña, Francia y Alemania por el control de los mercados y las materias primas de todo el mundo. Esto dio lugar a lo que se llama la Primera Guerra Mundial, 1914-1918. Lenin y el gran socialista irlandés James Connolly advirtieron una y otra vez a la clase obrera de Europa de que serían sacrificadas en una guerra para servir a los intereses de los capitalistas. Y los de la clase obrera fueron masacrados por millones.
Guerra de Corea
EE.UU. bombardeo de Corea del Norte en la década de 1950 fue uno de los ataques más brutales en la historia del mundo. Varios millones de civiles fueron asesinados. El jefe de la Fuerza Aérea de los EE.UU. Curtis Lemay dijo que "Debemos transformar a Corea del Norte en una playa de estacionamiento." (Ver Corea del Norte, por el profesor de historia Bruce Cumings, The New Press, 2004, y la historia oculta de la guerra de Corea por IF Stone)
Guerra de Vietnam
EE.UU. El presidente Dwight D. Eisenhower, declaró en 1953 que "nosotros" debemos aprovechar los importantes recursos minerales en Vietnam (que era entonces una colonia francesa) e Indonesia. Después de que los vietnamitas habían expulsado a las tropas francesas, los EE.UU. inició una guerra que costó unos 2 millones de vidas. Medido en toneladas, la cantidad de bombas arrojadas sobre Vietnam, fue mayor que la cantidad total liberada por todos los participantes juntos durante la Segunda Guerra Mundial.
La masacre en Indonesia
1965 ordenó a los poderes occidentales derrocar al presidente electo de Indonesia e instalaron un gobierno títere bajo Mohammad Suharto para asegurar el acceso de una gran calumniada multinacional a sus vastos recursos naturales. Alrededor de 1,5 millones de personas fueron masacradas por el nuevo gobierno, que fue apoyado activamente por países incluyendo los EE.UU., Reino Unido y Australia. La carnicería continuó más tarde en Timor Oriental, de nuevo con el apoyo de las potencias occidentales. (Sel Memorias de un terrorista económico, de John Perkins, Berrett-Koehler Publishers, 2004)
La carnicería en América Latina
1946 estableció los EE.UU. la Escuela de las Américas (ahora el Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación de Seguridad) en Panamá para enseñar técnicas de asesinato, violación, interrogatorio y tortura y tácticas para reprimir los movimientos populares. Los estudiantes de esta Escuela eran policías y militares de los regímenes dictatoriales de América Latina con el apoyo de los EE.UU.. Durante muchas décadas se ahogaron América Latina las demandas de  los trabajadores y de los campesinos con sangre y fuego, gracias a las enseñanzas y lecciones impartidas por la CIA.
La carnicería en Angola
1975 Angola fue liberada del dominio colonial portugués. La lucha fue encabezada por el MPLA (Movimiento Popular por la Liberación de Angola), una organización marxista-leninista que tiene enorme confianza en las primeras elecciones libres del país, e incluso después. Pero hasta 2002 fue impulsado el país a una sangrienta guerra civil de parte de la UNITA, una organización paramilitar que fue financiada y armada hasta los dientes por los EE.UU. y la Sudáfrica del apartheid. El líder de UNITA, Jonas Savimbi fue acogido con gran entusiasmo y jubilo por el Congreso de los Estados Unidos.
Aldeas iraquíes expuestos a gases tóxicos
El gas venenoso fue utilizado por ambos lados en la Primera Guerra Mundial. Poco después, el gas está prohibida a nivel internacional. Y Saddam Hussein fue acusado de haber utilizado gas venenoso contra el pueblo kurdo en el norte de Irak en la década de 1980. Pero en la década de 1920 en Irak, que fue controlado por Gran Bretaña, si se utilizaron bombas de gas venenoso por parte de la Real Fuerza Aérea contra aldeas iraquíes para acabar con los "alborotadores". La iniciativa para utilizar gas era de Winston Churchill, que no podía entender por qué algunos de sus colegas tenían objeciones. (Ver Air Power and Control Colonial, de David E. Omissi, Manchester University Press, 1990)

El Holocausto Capitalista

Durante el año 1500 comenzaron los representantes de la economía de mercado europea, una búsqueda frenética de los beneficios en el llamado Nuevo Mundo. Como resultado de sus esfuerzos desaparecido el 90% de los indígenas de América Latina, y el 97,5% en América del Norte, en una de las mayores y más prolongadas de genocidio de la historia.
La tasa de mortalidad sigue aumentando con el desarrollo del capitalismo. De acuerdo con el historiador británico Eric Hobsbawm fue de unos 100 millones de personas durante entre 1815 y 1914 como resultado de la especulación capitalista. Esta cifra no incluye a los aproximadamente 20 millones que fueron sacrificados en nombre del libre comercio en la India durante la década de 1980.
Fue durante la Primera Guerra Mundial como una máquina de muerte capitalista realmente comenzó. Desde entonces, la búsqueda de los capitalistas a dominar la economía mundial llevó a la aniquilación de proporciones masivas.
Entre 1914 y 2004, la constante búsqueda capitalista de mayores ganancias llevó a la muerte prematura de millones de personas en todo el mundo, como resultado de la guerra, el hambre y las enfermedades.
La siguiente tabla es una estimación de la cantidad de muertes causadas por la guerra, el hambre o la enfermedad durante el holocausto capitalista 1914-2007. Nota: La estimación no es completa.

La Primera Guerra Mundial22.000.000
14 naciones que atacan la Unión Soviética, 1918-192214.000.000
Agresión japonesa en China, 1935-194522.000.000
Campos de concentración alemanes y escuadrones de la muerte, 1933-194510.000.000
II Guerra Mundial, los ciudadanos soviéticos, más de 2 millones de Judios de Rusia en campos alemanes18.000.000
II Guerra Mundial, además de lo anterior34.000.000
La Guerra de Corea, 1950-19532.000.000
Vietnam, Laos, Camboya, 1964-19753.000.000
Indonesia, 1965-19662.000.000
Irak, los bombardeos y sanciones, 1992-19992.000.000
Iraq War, 2003 -, mínimamente1.000.000
Hambruna, 1970-1990, (24.000 por día durante todo el año), mínimamente185 millones
Los niños menores de 5 años, la falta de tratamiento médico,
costo estimado por niño aproximadamente 15 libras, 1990-2007
280 millones
Hambruna, 1990-2007, 30 millones / año540 millones
Total1.135.000.000

Fuentes: Enciclopedia Britanica, los informes de la ONU, Cómo la otra mitad muere, por Susan George, Penguin Books, 1986.
Tenga en cuenta que estas cifras no incluyen las muertes debidas a enfermedades en niños mayores de cinco años, que se han evitado fácilmente. No muestran la miseria que es el resultado de los salarios de esclavitud, el trabajo infantil, la falta de educación, la falta de atención básica de la salud o el desempleo. Aproximadamente un tercio de los adultos del mundo están sin trabajo, según la Organización Internacional del Trabajo de las Naciones Unidas (OIT).
Tampoco las figuras, el número de niños con el cerebro y el cuerpo que nunca se va a desarrollar adecuadamente porque no reciben una nutrición adecuada durante sus primeros diez años de vida.
Las cifras no incluyen los residuos inconmensurable de la inteligencia humana y la energía en un sistema que impide que muchas personas reciben una educación justa y buena vivienda. Ni el sufrimiento inconmensurable de cientos de millones de personas que nunca van a conseguir un trabajo estable o un ingreso decente.
Las cifras no incluyen a los niños y adultos de ambos sexos, ya que las fuerzas del sistema capitalista que venden sus órganos sexuales y el orificio anal a los turistas de países de la OCDE, por lo que pueden ganar suficiente dinero que ellos y sus familias puedan sobrevivir.